miércoles, 23 de abril de 2014

Las muñecas de tres caras de Carl Bergner

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Hace unos días, una clienta nos hizo llegar para su tasación imágenes de una pieza muy especial: una preciosa muñeca de tres caras, pieza original del maestro juguetero alemán Carl Bergner.
Carl Bergner abrió a finales del siglo XIX un taller en Turingia en el que realizaba delicadas muñecas de porcelana y bisqué. Pronto, sus cuidados modelos, de una altísima calidad empezaron a tener éxito. Las muñecas de Bergner tenían rostros de líneas suaves y delicadas y, casi siempre eran rubias, de piel inmaculadamente blanca y de ojos azules o verdes, al estilo de las afortunadas niñas alemanas cuyos padres podían permitirse comprar una de estas pequeñas joyas. Iban vestidas con modelos a la moda de la época, realizados en tules, encajes y sedas e incluso se podía hacer por encargo para combinar con algún vestido de la futura propietaria. Pronto, el éxito se disparó y sus muñecas comenzaron a venderse en Londres, París y Nueva York en las tiendas más caras y selectas.
En 1904 Carl Bergner patentó un diseño que le haría famoso y que su nombre llegara a nuestros días: la famosa muñeca de tres caras. Se trataba de diseños cuyas cabezas tenían tres rostros diferentes (llorando, sonriendo y durmiendo) de modo que las niñas podían elegir qué cara ponerles, según el estado de ánimo del momento. La cabeza se giraba con un pequeño resorte, situado en la parte superior, que solía quedar oculto por el gorrito o sombrero que llevaba. Gorrito o sombrero imprescindible pues tenía otra función básica: ocultar las otras dos caras de la muñeca.
Aunque se patentó en 1904, sabemos que existieron modelos anteriores, algunos de ellos datan de finales de la década de 1890. Desde el primer momento gozaron de gran éxito y popularidad y, con seguridad, no eran pocas la niñas que soñaban con una de estas preciosas muñecas la víspera de Navidad. Su elevado precio hizo que pronto le salieran imitaciones mucho más baratas y de inferior calidad, algo que quizás no importara demasiado a las niñas a quienes les fueran regaladas.
Para saber que se trata de una muñeca de Bergner auténtica hay que comprobar que en el dorso aparezca el logotipo de su creador: las inicales C.B enmarcadas en un círculo. También debemos atender a los rasgos (siempre suaves, delicados y acordes al canon estético de la época) y a la calidad del bisqué, es decir, a la pasta con que se realizaba el rostro y las manos, que en el caso de las muñecas de Bergner eran lisas y con un acabado perfecto.
Para tasarlas es importante conocer la época en que fueron realizadas y el estado de conservación de las mismas. Si vienen acompañadas por el vestido original y/o otros accesorios originales del taller (una cunita, un moisés, un monedero...) su rareza aumenta considerablemente, así como su precio. 
Aunque fueron muy populares en su momento, no son muchas las muñecas de tres caras que han llegado hasta nosotros. Quedan algunas, en familias en las que han ido pasando de madres a hijas, siempre como un importante tesoro a conservar. Actualmente, con el auge del coleccionismo de juguetes vintage, están teniendo un nuevo pequeño momento de gloria y no son pocos los aficionados que las buscan con afán en anticuarios, almonedas y salas de subastas.
Y es que, de alguna forma, estas preciosas muñecas siguen manteniendo la misma fascinación que ejercían sobre las niñas más de cien años atrás.
¿Tienes alguna muñeca de Carl Bergner y te gustaría saber su valor? ¿Eres coleccionista y te gustaría hacerte con una? Contacta con nosotros, en Tasartia ofrecemos ambos servicios.
N. Las imágenes han sido seleccionadas de Internet. Nunca publicamos fotografías de las obras de nuestros clientes a no ser que contemos con su aprobación expresa.

martes, 22 de abril de 2014

Día de lluvia en París de Gustave Caillebotte

El Art Institute of Chicago ha llevado a cabo la restauración de una de sus obras más emblemáticas, la que quizás sea la obra más conocida y reproducida del impresionista Gustave CaillbotteDía de lluvia en París.  Y, siguiendo la estela de otros grandes museos, como el Metropolitan de Nueva York o la National Gallery de Londres, ha realizado un vídeo con los distintos pasos que se han seguido y los criterios sobre los que se ha trabajado. 
El resultado es, sobra decirlo, espectacular. 

viernes, 4 de abril de 2014

¿Cuál de estos dos "caravaggios" es auténtico?


¿Cuál de estos dos ‘caravaggios’ no es auténtico?







Hoy compartimos este interesante artículo sobre los grandes debates de autoría que tanto nos apasionan en Tasartia y que tiene a todo el equipo dividido. Y tú, ¿qué opinas?
A finales del siglo XVI, en los mismos años en los que Shakespeare escribía Hamlet, Caravaggio pintó un soberbio San Francisco en místico diálogo con una calavera. La interpretación del tema fue tan revolucionaria que en vida del artista, y también tras su muerte, se crearon infinidad de copias.
Más de 450 años después este éxito trae de cabeza a los estudiosos del genio toscano, que se enfrentan a uno de los dilemas pictóricos más apasionantes de los últimos tiempos.
Estos días, dos versiones, casi idénticas, de San Francisco meditando, de Caravaggio, dividen a los estudiosos. Aunque tal vez, por fin, se pueda salir de dudas. De momento, y de forma excepcional, es posible contemplarlas juntas hasta el 6 de abril en el Museo de Arte de Muscarelle en Williamsburg (Virginia, Estados Unidos). A finales de mes viajarán al Museo de Bellas Artes de Boston. Ahora bien, después de todo este tiempo las preguntas continúan ahí. ¿Cuál de estas dos pinturas se creó primero? ¿Por quién? ¿Cuál es la de Caravaggio y cuál la del admirador? ¿O es que quizá las dos proceden de los pinceles del maestro barroco? En caso contrario, ¿cómo distinguir la original de la copia? ¿Serían capaces de escoger una?
Recurramos al presente y a la historia. Las pinturas de San Francisco proceden de la iglesia de Santa María de la Concepción de los Capuchinos (Santa Maria della Concezione dei Cappuccini) en Roma (imagen de la izquierda) y del Museo Civico de la ciudad de Carpineto Romano (fotografía de la derecha). La atribución de la versión de los Capuchinos ha estado en el aire desde que en 1908, el entonces director de la galería Borghese, Giulio Cantalamessa, la señaló como obra original de Caravaggio. Pero la estudiosa Maria Vittoria Brugnoli cambió el paso en 1970. Afirmó que la auténtica era la de Carpineto Romano (que se había descubierto dos años antes) mientras que la de los Capuchinos era una copia posterior.
Desde entonces, los trabajos han ido en casi todas las direcciones. En 2000, cuenta la publicación The Art Newspaper, los rayos X revelaron que la capucha del San Francisco de Carpineto había sido alterada. Tenía una modificación hecha por el pintor, un pentimento, que suele ser una evidencia de autenticidad. Pero ese cambio se había trazado con la pintura terminada y seca. Algo inusual. ¿Entonces?
Los expertos siguieron analizando la tela de Carpineto y descubrieron que tras la pintura se oculta el bosquejo de un San Francisco de la mitad del tamaño del que ahora es visible. Un proceder bastante extraño para Caravaggio, que pocas veces daba marcha atrás en sus intenciones.
La conclusión a la que han llegado los estudiosos es que, por ahora, no hay conclusión posible. Tal vez a los lectores del blog les ayude la comparación entre las dos imágenes digitales. De momento, los visitantes de la exposición en el museo de Muscarelle han votado. El 40% prefiere la versión de Carpineto. ¿Acierta?

Fuente: El País.

lunes, 31 de marzo de 2014

Estuvimos en...Almoneda 2014

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El pasado sábado 29 arrancó Almoneda, como sabéis, la feria de antigüedades más importante de España. No en vano, este año celebran su 24ª edición. 
Y este año, verdaderamente, han conseguido sorprenderme por dos motivos. El primero, la alta calidad de las piezas que han llevado las distintas casas. Hay piezas verdaderamente únicas, desde un precioso escritorio Luis XVI del siglo XIX a un precio excepcional (¡1.500 euros!)  hasta joyas art decó que ya quisieran lucir muchas actrices en la alfombra roja de cualquier evento. La variedad es otro de los puntos fuertes de esta edición: variedad de piezas, de estilos, de épocas, de precios...pero todo muy actual, muy combinable y muy funcional. Como digo en Cómo invertir en arte con éxito (donde como sabéis muchos, Almoneda es uno de los lugares donde recomiendo comprar), las ferias como ésta son un excelente lugar para curiosear, preguntar, coger ideas y, sobre todo, para aprender y disfrutar. 
Y el segundo motivo por el que este año han logrado sorprender es que han contado conmigo para el Blogger Day, que fue el pasado domingo, y además, me han nombrado "seguidora estrella" :)
Desde aquí quiero dar las gracias a toda la organización de Almoneda e IFEMA por tratarnos fenomenal y hacernos pasar un rato tan agradable y, muy especialmente, a todo el equipo de comunicación que ha contactado conmigo y me ha tratado como una reina.
Almoneda seguirá abierta hasta el próxima día 6 de abril y mañana, martes 1, es el día de puertas abiertas, con lo que la entrada es totalmente gratuita. No os lo perdáis y...¡Disfrutad! :)

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