Mes: enero 2009

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¡Hasta la vuelta!

28 enero, 2009 | Otras | 2 comentarios


The fortune teller
1632-35
Óleo sobre lienzo, 102 x 123,5 cm
Metropolitan Museum of Art, New York

Mañana Antonio y yo nos vamos unos días a Estados Unidos. Es un viaje que llevábamos tiempo planeando y que nos hace mucha ilusión porque ninguno de los dos hemos estado antes. Visitaremos Boston, Nueva York y Washington. Hay un montón de cosas que hemos pensado hacer, cientos de lugares que queremos conocer y yo tengo una lista bastante larga de museos por visitar (aunque creo que tendré que reducirla drásticamente :)) en la que destaca por encima de todos los demás el Metropolitan Museum de Nueva York.

Y ahora me voy a terminar de preparar la maleta…

¡Hasta la vuelta!

Información proporcionada por el Blog de Ana Trigo (www.anatrigo.es)

Iman Maleki

26 enero, 2009 | Autores, Pinturas | 1 comentario


Sisters and a book

No hace mucho descubrí por casualidad a este genial artista iraní. Tiene apenas 32 años pero su pincel refleja la madurez propia de un artista consagrado. Su estilo hiperrealista desafía abiertamente a las corrientes actuales herederas en gran medida del expresionismo abstracto americano.

En sus lienzos cobra un protagonismo fundamental la belleza de la mujer árabe tan diferente a la belleza de tipo nórdico a la que estamos acostumbrados. Largos cabellos negros y grandes, hermosos y casi siempre tristes ojos oscuros que revelan una sabiduría innata, profunda y eterna. El tratamiento de los rostros y las expresiones serias y concentradas de las figuras femeninas me recuerda mucho a la obra de Vermeer. El naturalismo llevado al hiperrealismo y la elección de los ambientes y modelos sin duda habrían contado con la aprobación de Caravaggio.

Hermanas y un libro me parece sencillamente una obra preciosa llena de ternura. Dos niñas, ajenas a la mirada del espectador, se muestran en un ambiente en extremo austero. Su ropa y sus peinados tienen un aspecto descuidado, no hay duda de la pobreza en que se desarrolla la escena. La hermana mayor lee concentradamente un libro. La pequeña muestra un aire distraido,no parece compartir el interés en la lectura de su hermana, quizás desearía que soltase el libro y jugara con ella. O quizás está pensando en la historia que acaba de leer la mayor: un bonito cuento de hadas en que la protagonista es rescatada por un príncipe y deja atrás la miseria y la pobreza, el miedo y el frío. Para las dos, quizás, el libro se ha convertido en una forma de evasión, en una puerta a otro mundo, en un refugio contra la soledad y la desesperanza.

De la misma forma el arte de Iman Maleki es una llave a un mundo desconocido y distante pero al mismo tiempo hermoso y extrañamente familiar.

Información proporcionada por el Blog de Ana Trigo (www.anatrigo.es)

Artemisia Gentileschi

10 enero, 2009 | Artistas femeninas, Autores, Pinturas | 4 comentarios


Judith decapitando a Holofernes 1612-21
Óleo sobre lienzo. 199 x 162 cm
Galleria degli Uffizi, Firenze

Artemisia Gentileschi era hija del pintor Orazio Gentileschi, uno de los más importantes e influyentes seguidores del estilo de Caravaggio y amigo personal del genial artista. Al igual que sus hermanos empezó desde pequeñá a tomar clases de pintura en el taller de su padre si bien únicamente ella heredó su talento. A los diecinueve años su padre decidió que siguiera tomando clases con un preceptor privado, Agostino Tassi, ya que el acceso a las academias estaba vetado a las mujeres. Sin embargo la elección no pudo ser más nefasta. Al poco tiempo Tassi la violó y este terrible hecho marcó toda su vida. En el juicio que se celebró la propia Artemisia fue humillada y torturada. Tassi fue condenado a un año de prisión y al exilio de los Estados Pontificios pero Artemisia siempre pensó que había sido tratada injustamente por su condición de mujer.

Poco después del juicio Artemisia realizó su primera versión de Judith y Holofernes en la que se piensa plasmaba su rabia por el el ultraje y posterior juicio. Aunque no es seguro, es muy probable que se retratara a sí misma como Judith y a Tassi como Holofernes. Esta segunda versión la realizó años más tarde y resulta aún más dramática y cruenta que la anterior. Ni una sombra de duda ni de aprensión turba el rostro de Judith. Su mirada y su gesto refejan la determinación propia de aquellos que saben que actúan con la Justicia de su lado. El general asirio Holofernes, que estaba asediando la ciudad de Betulia, no tuvo ni la más mínima opción de escapar. Tampoco había sido capaz de sospechar que la hermosa joven que se presentó en su tienda dispuesta a pasar la noche con él tenía el secreto propósito de embriagarle y cortarle la cabeza salvando así a su pueblo.

Es clara la influencia de Caravaggio, al que posiblemente conoció de niña en el taller de su padre, en la disposición de las figuras y el uso del chiaroscuro así como de la Escuela Veneciana en los lujosos tejidos del vestido y el preciosismo de las telas.

Artemisia logró superar el trauma de su violación y obtuvo gran éxito en su carrera. Trabajó muy activamente en Roma, Florencia, Nápoles, Venecia y Londres. Fue muy apreciada y reconocida por sus colegas y clientes y llegó a convertirse en la primera mujer en la Historia que entró a formar parte de la Academia de Dibujo de Florencia.

En su obra destacan brillantemente sus heroínas bíblicas a las que siempre representaba como mujeres hermosas, fuertes, orgullosas y seguras de sí mismas. Cualidades todas que sin duda ella misma poseía.

Información proporcionada por el Blog de Ana Trigo (www.anatrigo.es)

Noche de Reyes

4 enero, 2009 | Pinturas | 2 comentarios


MURILLO, Bartolomé Esteban
Adoración de los Reyes, 1655-60
Óleo sobre lienzo
Toledo Museum of Art, Toledo, Ohio

Hay muchas cosas que podrían acharcársele al terrible Mariscal Soult, uno de los principales lugartenientes de Napoleón durante su invasión en España. Pero sin duda poseía un inmejorable gusto en materia de pintura. Durante el tiempo que pasó en España no dudó en hacerse con valiósisimas obras de arte y mandarlas a París. Uno de los grandes pintores a quienes «descubrió» y que se convirtió en uno de sus favoritos fue el genial Murillo.

Desgraciadamente Sevilla y otras ciudades andaluzas perdieron importántisimas obras de este gran representante de la Escuela Sevillana, uno de los pintores más importantes de su época. Y sin embargo este hecho motivó que Murillo fuera ampliamente conocido en otros países europeos donde sus obras fueron enormemente apreciadas ejerciendo una fuerte influencia en pintores como Gainsborough, Reynolds, Bourchard o Fragonnard.

En esta hermosa Adoración de los Magos se aprecian las principales características de su estilo, las mismas que le favorecieron con un gran éxito entre sus contemporáneos. Las hermosas figuras posan elegantemente. Murillo cuida especialmente la caida y la textura de las telas intensificando el exotismo de la indumentaria de los Reyes. El rostro de La Virgen es todo humildad mientras José permanece aquí en un segundo plano.

Y sobre todo la ternura y la delicadeza en el tratamiento de las figuras de los niños, un sello indiscutible de la pintura de Murillo, que acerca de esta forma la escena al espectador.

Esta noche es mágica y especial. Desde aquí os deseo a todos una Feliz Noche de Reyes. No importa la edad que tengamos. No podemos permitir que la Ilusión se desvanezca.

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La adoración de los pastores

4 enero, 2009 | Pinturas | No hay comentarios

Francisco de Zurbarán

La adoración de los pastores. 1638

Óleo sobre lienzo, 267 x 185 cm

Musée des Beaux-Arts, Grenoble

Era una fría noche de invierno. Los pastores se acurrucaban al calor del fuego. Algunos intentaban conciliar el sueño, otros hacían guardia mirando continuamente su rebaños. Las horas pasaban lentamente y solamente el crepitar del fuego y el aullar de los lobos rompían el silencio en la oscuridad.

De repente una luz pareció rasgar el cielo. Los pastores miraron hacia arriba asustados y entonces vieron la figura más hermosa que habían visto jamás. Todo él era paz y armonía y sus ojos estaban llenos de una inmensa piedad. El ángel les habló. Les pidió que no temieran y les anunció la gran nueva: aquella misma noche había nacido El Salvador. Debían ir y buscar a un niño pequeño envuelto en pañales acunado en un pesebre. Anunciando Gloria en el Cielo y Paz en la Tierra el ángel desapareció.

Los pastores apenas daban crédito. Dios se había hecho Hombre y había bajado a la Tierra tal y como anunciaban las antiguas profecías. Y era a ellos, a los más humildes, a los olvidados los primeros a los que el gran mensaje les había sido revelado. Inmediatamente se pusieron en pie y cada uno tomó su posesión más preciada, lo más valioso que tenían para ofrecérselo al Niño Dios. Un hermoso cordero, una piel de armiño, un zurrón de piel, una manta de la más fina lana…

Uno de ellos, sin embargo, no tenía nada. Era un viejo pastor, el más pobre de todos. Un gran pesar le invadió. ¿Qué podía ofrecer él? Aparte de su humilde ropa no poseía nada. ¿Cómo iba a presentarse ante Dios con las manos vacías? Jamás su pobreza le había pesado tanto. Pero era tan fuerte su deseo de ver a Dios…Finalmente haciendo acopio de toda su voluntad el pastor decidió ir con los otros.

En el camino los otros pastores conversaban exaltados sobre lo que había pasado. ¡Qué hermoso era el ángel y qué afortunados se sentían! El pastor pobre, sin embargo, permanecía en silencio intentando que los otros no vieran sus lágrimas de vergüenza. Y sin embargo una alegría tan profunda había invadido su alma…

Finalmente llegaron a la señal que les había dado el ángel. Tímidamente entraron en el pesebre. Y allí estaba. Sujeto en los brazos de una mujer, casi una niña, que contemplaba a su hijo con una mirada de infinita ternura. Dios se había encarnado en aquel Niño que parecía mostrar todo el amor del mundo en su pequeño rostro.

Una gran alegría se apoderó de los pastores. Algunos lloraban agradecidos a Dios por haberles regalado ese momento. Otros se acercaron para poder contemplar mejor al Niño. Todos se apresuraron a entregarles a María y a José sus regalos. Eran tantas las felicitaciones, las preguntas, las palabras de júbilo…María, con el Niño en brazos, no daba abasto para recoger tantos presentes. Entonces vio al viejo pastor que se había quedado apartado y en silencio. El único que tenía las manos vacías. Se acercó a él y con una sonrisa de agradecimiento depositó al Niño en sus brazos mientras se dispuso a atender a los demás pastores.

El pastor no podía creer su fortuna. Su contacto era cálido y suave y olía a limpio. Lentamente, casi sin atreverse, bajó los ojos a la carita del Niño. Entonces Dios abrió los ojos y lo miró. Y el alma del viejo pastor se iluminó con su mirada.

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Hace unos días Luis, una persona muy querida por la que sentimos un gran aprecio, nos contó esta historia. Es un cuento oriental muy antiguo, probablemente anterior a la Edad Media. Como muchas otras bellas historias ha sobrevivido al paso de los siglos y ha llegado a nuestros días protegida en la tradición oral. Quería compartirla con vosotros.

¡Felices Fiestas!

Información proporcionada por el Blog de Ana Trigo (www.anatrigo.es)