Mes: noviembre 2011

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«Descubro cómo una imagen tiene, de algún modo, la capacidad de transformar a quien la observa y de cómo es posible, a través de una escena impresa sobre un papel, agitar las mentes, acelerar el pulso cardíaco, contactar con la rabia, el miedo, la sutileza, de redescubrir la belleza o transmitir paz…» Luis Lumbreras.

Alguien dijo una vez que la mayoría de nosotros estamos dormidos hasta que un día, de repente, un libro, un poema, una canción, un beso, una frase, otra persona…nos sacuden de tal forma que abrimos los ojos a un mundo completamente nuevo que hasta entonces se hallaba oculto a nuestros ojos. Este es el caso de la fotografía de Luis Lumbreras, un artista cuya obra nos impacta, nos remueve la conciencia bien adentro y nos descubre una realidad que hasta entonces ni siquiera intuíamos que existiera. Jamás deja indiferentes.
A través de un blanco y negro soberbios, de una composición casi velazqueña y de un juego de luces y sombras propio de un paisaje holandés de hace 300 años, Luis Lumbreras capta momentos audaces, sorprendentes, tiernos o provocadores y los inmortaliza en un instante suspendido en el tiempo para siempre. Sus imágenes son hermosas y elegantes o inteligentes e inquietantes, a veces incluso inquisitivas e inoportunas pero siempre reflejan la mirada escrutadora y objetiva de un genio que habita en el interior de un alma humilde y apasionada. Esta es la obra de un artista que ha salido al mundo y nos lo muestra en todo su esplendor a través del objetivo de su lente.

Dando los primeros pasos

«Asumo la importacia que la fotografía tiene en mi vida en el momento en que cae en mis manos mi primera cámara réflex digital, que aún sigo usando: el modelo Finepix s3 Pro de Fuji, con el objetivo 28-85 mm de mi última Nikon analógica.»
Luis Lumbreras nació en Arroyo del Ojanco, un pequeño pueblo enclavado en el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, en Jaén, en el seno de una familia donde la fotografía, el cine y la música, entre otras, eran sus actividades profesionales, de manera que desde muy joven se siente vinculado al mundo del arte. Desde niño destacó en las artes plásticas y creció jugando entre cámaras analógicas, carretes fotográficos y objetivos de todos los tamaños, escuchando a sus mayores hablar en el extraño argot de los profesionales del sector.

A veces, en ocasiones muy especiales, incluso le dejaban formar parte del misterioso proceso del revelado y de esta forma, como si de un rito de paso se tratara, el joven Luis fue aprendiendo, poco a poco, el mágico oficio de fotógrafo: el arte de suspender momentos en el tiempo.

 Mientras, hacía los deberes del colegio, leía innumerables libros y observaba in situ, desde la sala de máquinas, cómo se proyectaban las películas en el cine de su pueblo, que regentaba su familia. Y así, casi sin darse cuenta, Luis comenzó a adentrarse poco a poco en el campo de la fotografía y a descubrir su curiosidad por el mundo exterior, aquel que se dejaba entrever a través de inmensa gran pantalla.

Años más tarde Luis comienza sus estudios de fotografía en Madrid, en la prestigiosa aunque ya desaparecida Escuela Capra, de la mano de un gran profesor,  Fernando Camino, quien tras intuir su talento, le animará a continuar con su formación. Es entonces cuando Luis adquiere su primera cámara réflex y  descubre fascinado que la fotografía le proporciona una forma de expresión casi ilimitada. Comienza a dar  sus primeros pasos investigando y aplicando distintas técnicas y temas. 
Ya entonces sus obras son audaces, impactantes y reflejan la sensibilidad del artista en que llegará a convertirse. El Madrid del momento es un gran hervidero cultural, lo que le permite asistir a un sinfín de conferencias, charlas, exposiciones y bienales donde entra en contacto con otros artistas de distintas partes del mundo que comparten sus inquietudes y le muestran diferentes técnicas y nuevos enfoques al mismo tiempo que se adentra en las nuevas tendencias.

 Contemplando su obra y charlando con Luis queda claro que este afán de conocimiento, de constante superación y perfeccionamiento sigue siendo una parte importante de su personalidad aún muchos años después de que comenzara sus estudios, lo que sin duda es un rasgo de los artistas que de verdad lo son.
El Universo tras la lente
«Sigo investigando, jugando con la cámara y el universo que aparece tras el objetivo, desde hace años centrado sobre todo en el blanco y negro, que proporciona una simplicidad o sencillez en la transmisión del mensaje y una desnudez que el color a veces no permite. No obstante en ocasiones utilizo el color, que añade un valor informativo práctico
a ciertas escenas.»
La fotografía de Luis tiene una gran fuerza que se transmite a través de las expresiones de los rostros de sus modelos, de los contrastes lumínicos que intensifican el espacio y dan profundidad tanto a paisajes como a miradas y en sus logradas composiciones. Las figuras parecen surgir al azar, sin que nadie más que el destino hayan intervenido en una pose, un gesto o un guiño. Pero no es así, tras cada imagen está la mirada sagaz de Luis que ha esperado, paciente, el momento justo, el segundo exacto, el instante preciso en que la imagen se mostraba como perfecta y así la ha captado: bella, original, sagaz, siempre capaz de arrancarnos una emoción.
Y es que la capacidad de reflejar emociones y de provocarlas en el espectador es una clave constante en toda la obra de Luis, aunque, como él mismo nos explica, esta emoción sea el vacío o la nada. Lo importante es que nos identifiquemos, que empaticemos o nos revelemos contra aquello que se nos muestra, pero siempre provocarnos. En un mundo que cada vez parece más insensible al dolor ajeno, a la injusticia social, a las grandes diferencias entre quienes lo tienen todo y aquellos que no tienen nada surgen, afortunadamente, miradas como las de Luis que nos muestran que el mundo, la vida, es mucho más que simples apariencias.
Por eso es muy fácil leer en la mirada de los rostros de sus ancianos. Para Luis profundizar en  la vida de estos hombres y mujeres que han vivido años y acontecimientos terribles ha sido todo un reto. Sus modelos nos contemplan manteniendo nuestra mirada, algunos seriamente, guardando los secretos  de toda una vida, otros se ríen de ellos mismos y, por qué no, también de nosotros, una anciana incluso nos saca la lengua descaradamente.  Cada arruga, cada gesto es un testimonio de coherencia y dignidad, un testigo de que estas personas han sufrido, han amado, han perdido y han vencido y ahora, al final de sus vidas, se enfrentan a la muerte con una actitud serena, en calma y en paz. Y todo esto se vislumbra en esas facciones, aún hermosas, que nos contemplan desde el blanco y negro de un artista que ha sabido sacar al exterior las emociones más profundas del alma de sus modelos.
Estas mismas emociones se perciben también en sus obras de fotografía de calle o fotorreportaje. Paisajes urbanos definidos por el asfalto y edificios y figuras cosmopolitas, modernas, actuales que, sin embargo, parecen totalmente fuera de su ubicación lógica.  Situaciones cotidianas que pasarían desapercibidas para un espectador menos avezado son sin embargo captadas por Luis y convertidas en circunstancias especiales y únicas, tan fuera de lo común que es imposible no pararse ante ellas y simplemente…reflexionar. ¿Quiénes son los modelos? ¿Por qué van así vestidos? ¿Qué piensan, qué desean, cuáles son sus inquietudes?
A veces es la confrontación entre dos mundos muy distintos la que llama nuestra atención. En “Extremos”, por ejemplo un chico joven y una monja comparten un espacio apenas separado por escasos metros. Sin embargo, ni aunque hubiera mediado un millón de kilómetros entre ellos, podrían haber estado más distantes el uno del otro.  Cada uno mira para un lado, completamente absorto en sus pensamientos, ignorantes ambos de la otra persona y de su realidad, sumidos los dos en una extraña quietud.
Esta misma quietud, aunque quizás un poco más sosegada, aparece en las imágenes que se centran en el mundo de la Naturaleza. Inmensos bosques que parecen encantados, árboles cuyos troncos han sido modelados por el paso de los siglos, flores descubiertas desde una perspectiva imposible y sobre todo, el agua, se convierten en los protagonistas de una serie de imágenes en que el artista analiza, investiga, se arriesga con nuevos enfoques, reinterpretando un tema que jamás dejará de fascinarnos: la vida sobre la tierra, aquella que sobrevive a pesar de los ataques del hombre, la que logra triunfar sobre nuestro control. Y con ella la belleza.  
La belleza es sin duda el gran rasgo distintivo de la obra de Luis, una belleza no clásica ni tradicional, más bien rebelde y osada, pero tan descarada y desgarradora como sólo ella puede serlo. Hay belleza en la vejez, en los rasgos desgastados por el tiempo, en las arrugas de las manos y en los cabellos blancos de la misma forma que hay belleza en la mirada altiva de sus modelos jóvenes e incluso en la dejadez del mendigo que se abandona a sí mismo en un rincón del mundo. Porque, como dijo Confuccio, hay belleza en todas las cosas para aquel que sepa verla, y Luis no sólo sabe verla, afortunadamente, también sabe captarla y transmitirla.
El ser humano antes que el artista
«Todo aquello que vemos fuera no es otra cosa que una manifestación de qué o quiénes en realidad somos. Aquello que nos asusta o que nos hace reir, que nos inspira, que nos inquieta…»
Luis Ha expuesto en Madrid y Jaén y ha recibido el Primer Premio de Fotografía del Grupo Konecta en Madrid y el Segundo Premio de Fotografía en las V Jornadas Jorge Manrique, Segura de la Sierra. Pertenece al colectivo Chandra, una plataforma artística desde donde se desarrollan iniciativas culturales en materia de música, fotografía, danza y teatro y a través de la cual ha participado en varias ediciones del Festival La Alternativade Madrid realizando colaboraciones con Ouka Leele (Premio Nacional de Fotografía), Rafael Gordon (director de cine y dramaturgo), Julien Charlon (Proyecto Mundo Lavapiés), El Ballet Nacional de España («El corazón de piedra verde», dirigido por José Nieto), Rolando 
Pardo (film «Cantando bajo la tierra»), entre otros.
Todo este trabajo le ha permitido entrar en contacto con fotógrafos que gozan de gran prestigio y de un talento fuera de lo común como es el caso de la genial Ouka Leele o del reconocido Giorgio Giorgio Von Arb. Personalmente puedo imaginar pocas experiencias tan enriquecedoras para la evolución de un artista como la posibilidad de tratar personalmente con compañeros que han alcanzado el éxito en su mismo campo. Sin embargo cuando le preguntamos sobre este tema Luis se muestra rotundo: por encima de todo valora a la persona, más allá incluso del artista. 
– “De Ouka Leele –  nos dice –  valoro especialmente su humildad, su calidez, su inmensa gran cercanía, a pesar del gran reconocimiento y éxito del que goza. Es una persona mágica. Y de Giorgio (Von Arb) su inagotable capacidad de sorprenderse, de no perder su inocencia jamás”. –

Esta forma de pensar de Luis, anteponiendo al ser humano a la obra en sí misma, define su trabajo y su postura ante la vida. En algunas de sus obras se pueden apreciar influencias de estos artistas y ocasionalmente quizás también de Diane Arbus, o de Pierre Gonnord en alguno de sus retratos. A lo largo de sus muchos viajes por el mundo (India, Brasil, Venezuela, Hungría, Polonia, Francia, Irlanda….) su mirada se ha educado en los diferentes colores de los paisajes, de los contornos lumínicos, de las distintas intensidades del color…pero sobre todo ha aprendido a leer en las miradas,  a profundizar en los sentimientos, captándolos, interiorizándolos y, finalmente, expresándolos a través del objetivo de su cámara. Siempre, sobre todo lo demás, importa la persona, sus emociones y  también las nuestras como espectadores. Luis pone su cámara al servicio de lo humano, nunca al contrario.
Luis nos habla con una voz serena y tranquila. De entre sus palabras descubrimos al hombre sensible y feliz que sin embargo se emociona hablando de su trabajo y lo hace con la pasión propia de los afortunados que verdaderamente han encontrado el propósito de sus vidas, aquel que rige sus destinos.
Porque Luis Lumbreras es así, un artista genial que habita dentro de un alma humilde y contempla el mundo con la mirada ilusionada de un niño.  Es capaz de encontrar la belleza en cada rincón y de hacer algo tan maravilloso y sorprendente como crear magia de un momento simple y cotidiano. Claro que él, probablemente, no lo sabe.
Información proporcionada por el Blog de Ana Trigo (www.anatrigo.es)

Tomando las riendas del destino

18 noviembre, 2011 | Autores, Citas, Modelos, Pinturas | 2 comentarios

 John Singer Sargent
Lady Agnew of Lochnaw (1892-93) 
National Gallery of Scotland, Edimburgo.

She turned her can’ts into cans and her dreams into plans.

Siempre me ha cautivado la mirada resolutiva, firme y serena de Lady Agnew. Estoy segura de que las palabras de esa cita bien pudieron haber salido de sus labios. En todo caso, hagámoslas nuestras 🙂

Feliz y provechoso fin de semana.

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Hace unos días me llevé una gran alegría cuando Fernando Halcón, un artista cuyo trabajo tuvimos la oportunidad de conocer hace algún tiempo en La Página Escondida, me mandó esta invitación para su próxima exposición en Graphic Book.  La obra de Fernando es sorprendente, arriesgada y muy comprometida por eso estoy segura de que la exposición será un gran éxito además de una excelente ocasión para disfrutar de su trabajo y ver sus últimas novedades. La exposición se inaugura el próximo sábado, día 19 y la entrada es libre hasta completar aforo.


Fernando también estará presente en la próxima edición de FAIM (Feria de Arte Independiente de Madrid) que tendrá lugar del 25 al 27 de noviembre. 


¡Enhorabuena Fernando, nos vemos allí! 🙂

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Akenatón y Nefertiti

16 noviembre, 2011 | Egipto, Esculturas | 2 comentarios

Akenatón, el llamado «Faraón hereje» junto a su esposa, Nefertiti.
Antiguo Egipto, Imperio Nuevo, Período de Tell-el-Amarna

Entre 1353 y 1336 a. C. durante el reinado de la XVIII Dinastía en el Imperio Nuevo tiene lugar el llamado Período de Tell – el – Amarna. El faraón Amenofis IV prohibe el culto a los dioses tradicionales así como al dios tebano Amón destituyendo a los sacerdotes de todas sus propiedades y privilegios. 


En el mundo del arte se produce una gran revolución, por primera vez en casi dos mil años se abandona el hieratismo y la idealización y las figuras adoptan un gran realismo rozando la naturalización.  El faraón es representado con un rostro ampuloso, caderas anchas y vientre voluminoso y a menudo aparece acompañado de su esposa favorita, la hermosa Nefertiti y las hijas de ambos en escenas cotidianas y familiares. 


Se trata, hasta donde sabemos hoy en día, del primer monoteísmo de la Historia.


¡Feliz miércoles! 🙂

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«El dibujo es el esqueleto de casi todas las obras de arte, es la parte fundamental, son los cimientos, la columna vertebral… El dibujo son los trazos que rompen el vacío al que te enfrentas en un lienzo en blanco. Es el negro sobre blanco.» Isabel de Clemente.

La artista Isabel de Clemente durante su actuación en un happening inspirado en el Moulin Rouge del París de la Belle Époque.

África. Acrílico sobre papel.
Tormenta. Técnica mixta sobre papel.
El Capricho. Acrílico sobre tabla.
Medusas. Acrílico sobre lienzo.
Tener pájaros en la cabeza. Tinta sobre papel.
Dinner is served. Acrílico sobre tabla.
De vuelta a casa. Acrílico sobre tabla.
Entre caminos II. Técnica mixta sobre madera.
Madre e hija. Técnica mixta sobre papel.

Isabel de Clemente es una chica joven que nos sorprende con una radiante sonrisa que parece iluminarlo todo a su alrededor. Su obra, sin embargo, revela una mirada profunda, reflexiva y sabia, propia de una mujer que hubiera vivido mil años. En su trabajo se alternan colores fuertes y llamativos, casi fauvistas,  con  formas contundentes y tonos casi pasteles combinados sutilmente para crear figuras apenas insinuadas. Cada pincelada de Isabel nos habla de su sólida formación, de su temprano talento y de su forma de ver la vida, dibujada por trazos que se entrecruzan tejiendo nuestros destinos. ¿Quieres conocer a Isabel, y descubrir la belleza y la filosofía de sus obra? No te pierdas la entrevista que ha tenido la gran amabilidad de concedernos.

          Isabel, ¿cómo descubriste que el arte era para ti mucho más que una simple afición? 
     Comencé a pintar con 5 años cuando mis padres nos apuntaron a mi hermana mayor y a mí a unas clases de pintura los sábados por la mañana. Allí gané mi primer premio, quedé la primera en la categoría infantil y me regalaron algo que aún conservo: un maletín de madera con pequeños tubitos de pinturas al óleo, carboncillos, espátula, paleta y demás material de pintura. Por supuesto, ya no me queda nada del material excepto el maletín y la espátula, que espero conservarlos siempre.
Cuando tenía ocho años ce
rraron el lugar al que acudíamos cada sábado y entonces sólo pintaba en el cole y en casa. Pasaron cuatro años cuando, un día esperando un autobús con mi madre vimos el anuncio de una nueva academia cerca de casa, al día siguiente ya estaba apuntada con ellos. Desde entonces he tenido la suerte de pintar en distintas academias, pasando por la facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid y aprender de cada profesor y cada compañero distintas cosas, métodos, técnicas…
El arte pasó de ser una afición a ser un motor para mi vida hace muchos años. Muchas veces elijo los destinos de vacaciones dependiendo de los museos que haya en ellos. Bajarte de un avión o de un tren e ir directamente a las taquillas del museo o servicio de guardarropía para dejar las maletas y poder empaparte de las obras que cuelgan en sus paredes es algo emocionante para mí. Hay obras que hacen que el corazón te lata más fuerte, hay obras que te entristecen, hay obras que no sabes cómo las hizo su autor, hay obras que no se escapan de tu cabeza nunca y lo mejor de todo es que siempre te faltan obras por ver.
     Viendo tus dibujos está claro que es uno de tus puntos fuertes y que lo dominas con materiales muy diferentes como el lápiz, la tinta o el carboncillo. ¿El dibujo es siempre la base de tus obras? 
      El dibujo es el esqueleto de casi todas las obras de arte, es la parte fundamental, son los cimientos, la columna vertebral…El dibujo son los trazos que rompen el vacio al que te enfrentas en un lienzo blanco. Es el negro sobre blanco.  Es cierto que en otro tipo de obras, de mayor carga material y/o pintura busco composición y plasticidad y no le doy importancia al dibujo como tal, al dibujo de líneas. En esas ocasiones busco un tipo de dibujo de formas geométricas, de pesos, de llenos y de vacios… aunque al fin y al cabo, supongo que nunca deja de ser dibujo.  
     Hay muchas personas que sostienen que el mundo es pura matemática, no lo discuto, sólo que yo pienso que es dibujo. Está claro que el dibujo es una suma de líneas, así que también se puede englobar en las matemáticas. En la universidad tuve un profesor de dibujo en segundo que decía cosas en clase que nunca olvidaré, aunque en su momento no las entendía bien. No quería que usáramos goma de borrar, ni gamuzas de piel para el carboncillo. Decía que no teníamos que borrar las líneas que no nos gustasen, sino que teníamos que hacer otras que lucharan con ellas, más fuertes quizá. Supongo que con los recuerdos sucede algo similar. Años más tarde al ver dibujos del cuerpo humano de Miguel Ángel en Florencia entendí sus palabras perfectamente. Creo que logré aplicar aquella lección en mis obras, nunca como Miguel Ángel, eso está claro.
Hubo otro profesor de una asignatura teórica, mi favorito de la universidad, que también veía dibujo por todas partes: en las formas que va haciendo el humo, en las arrugas del cuerpo humano…Éste se le asemejaba a un mapa, un mapa de nuestra vida, en el que la suma de arrugas, cicatrices y demás  era el índice de nuestro paso por ella. También sostenía que al caminar vamos creando líneas por las calles, trazos invisibles. Tanto es así, que para él morirse es desdibujarse, porque nuestros contornos se deshacen, desaparece nuestra piel y con ella el mapa de lo vivido.  Nunca olvidaré sus clases magistrales que tanto invitaban a reflexionar.
        En tu pintura se alternan obras donde predominan los colores fuertes con otras donde destacan las tonalidades en tonos pastel. ¿De qué depende que te decantes por unos colores u otros…tu estado de ánimo, la evolución de tus obras….? 
    En mi caso, los colores elegidos suelen ir unidos a la temática de la obra. A veces relacionamos canciones a momentos, nombres a caras o caras a nombres, olores a lugares o personas…son ese tipo de uniones, de parejas que nadan en nuestros subconscientes las que me hacen decantar por unos colores u otros. Por otro lado, crear obras es una constante búsqueda, es algo infinito, pienso que esa es su magia, lo que te engancha. Por ejemplo, en ocasiones puedes probar a crear algo alegre con colores oscuros o viceversa, como un reto. También me obligo a usar distintas gamas de color para no encasillarme en mi predilecta y así hacer nuevas búsquedas.
           ¿Cómo llegaste al grabado? ¿Qué ha supuesto para tu obra iniciarte en esta nueva técnica?
      Estudié un año de grabado en la universidad, conocimos las distintas posibilidades de esta técnica con varias obras propias. Me gustó mucho elegir esa asignatura porque ahora cuando veo grabados en museos o exposiciones entiendo mejor los pasos que dio el autor para acabar sus obras. Con el grabado se consiguen distintos efectos que con la pintura, aunque luego puedes intentar crear con pintura los resultados que conseguiste en grabado y viceversa.
   Todas las manifestaciones artísticas pueden alimentarse y apoyarse entre ellas y esto es muy enriquecedor. Sí que es verdad que tengo mucha menor cantidad de grabados que de pinturas y dibujos ya que es una técnica muy meticulosa, laboriosa y lenta. Me gusta mucho poder retocar lo que estoy haciendo con inmediatez. Un mismo cuadro en un día puede cambiar totalmente, me encanta que lo que estoy haciendo tenga gran capacidad de transformación y esto es algo que el grabado no te permite.
     Muchos pasos dados en grabado son irreversibles. En grabado se parte del blanco y vas hacia el negro, puedes siempre oscurecer, pero no aclarar. En esto la técnica del grabado es similar a la acuarela, sólo que en la acuarela no hay interm
ediarios entre tu obra y tú, salvo tu mano, pinceles, esponjas, trapos…En cambio, en el grabado los ácidos en los que hay que sumergir las planchas pueden jugarte una mala pasada si no mides bien los tiempos. Aunque en mi taller hoy en día no dispongo de los materiales necesarios poseo la gran suerte de tener un amigo que me ha ofrecido espacio en su taller y usar su tórculo para hacer más grabados, así que lo más seguro es que vuelva a trabajar con esta técnica en alguna ocasión.
       En el año 2000 fuiste seleccionada en la XVI Edición Premio de Pintura L´ORÉAL y dos años después en el  XIV Certamen Nacional de Pintura Rápida Parque de El Buen Retiro. ¿Qué han supuesto estos reconocimientos en tu carrera? 
    Han supuesto una gran alegría para mí y la gente que me quiere, al igual que lo supuso mi primer premio en categoría infantil mencionado anteriormente. Alegra mucho ver que los profesionales del mundo del arte que componen los jurados de los certámenes valoran positivamente tu obra y te seleccionan, también hace mucha ilusión tener en la estantería de casa los catálogos con la foto de tu obra seleccionada y tu nombre en ellos. En aquellas ocasiones además, tuve el gran privilegio de tener colgados cuadros en dos edificios emblemáticos de Madrid: el Conde Duque y Casa de Vacas.
      En 2010 algunas de tus obras fueron seleccionadas para formar parte del escaparate que resultó ganador en el II Concurso Nacional de escaparates Surkana,  lo que aportó  más visibilidad y proyección a tu trabajo. ¿Crees que existe una relación entre Arte, Escenografía y Escaparatismo?
    Seleccionaron mis obras para formar parte del escaparate Surkana que resultó ser ganador del II Concurso Nacional deescaparates Surkana 2010 y fue una experiencia que me gustó mucho ya que se unieron dos mundos que me encantan: la pintura y la moda.
    Por otro lado me encantaría trabajar como escaparatista también, creo que se me daría genial, el problema es que no tengo ningún título como tal. Sí que es cierto que en la universidad estudié un año de escenografía y encuentro similitudes entre la escenografía y el escaparatismo, por supuesto salvando la enormes diferencias que hay entre ambas. Lo primero es que el tamaño de un escenario no tiene nada que ver con el de un escaparate, por grande que este fuera. Lo segundo es que en un escenario hay que contar con el movimiento de actores y su peso sobre los distintos elementos de atrezzo y también con el movimiento del escenario en sí mismo o de sus elementos mientras que el escaparate es algo estático y lo tercero es que un escenario ha de ser acorde a la representación que tendrá lugar en él mientras que en un escaparate hay mucha mayor libertad temática. En común tienen que ambos presentan elementos tridimensionales con los que hay que llenar un espacio y un público que lo contempla desde el frente. Sí creo que hay una estrecha relación entre Arte, Escenografía y Escaparatismo y estaría muy contenta de participar en proyectos futuros que aunaran estos tres elementos.
         Hoy en día lograr exponer es una misión casi imposible para muchos artistas, tú lo has logrado con una buena acogida en varias exposiciones a nivel nacional. ¿Qué te ha aportado esto a tu carrera? 
     Siempre se mira el curriculum del artista, al igual que el de cualquier persona que se presenta para la vacante en una oficina. Es algo complejo, ya que desde el primer momento suelen pedirte  experiencia y claro, no es algo innato. Por suerte, siempre hay alguien que te da una primera oportunidad. En mi caso la oportunidad me la brindaron dos concursos públicos con 18 y 20 años. Con 18 años hice un cuadro conjunto con unos compañeros de la academia en la que pintaba entonces. Nos dividimos en varios grupos y presentamos los distintos cuadros al concurso de pintura L’Oreal. Mi grupo fue el único afortunado de la academia en ser seleccionado, nos pusimos muy contentos. El día de la inauguración fue espectacular, con 18 años ver un cuadro tuyo colgado en una de las salas del gran edificio Conde Duque fue impactante, el cocktail de la inauguración en el patio del Conde Duque tras el discurso del alcalde del momento, Álvarez del Manzano, también lo fue.
     Dos años después participé por primera vez en el concurso de pintura rápida del Parque del buen Retiro y también fui seleccionada. Fue genial ver un cuadro que había hecho solamente yo colgado en una de las paredes de Casa de vacas, me dio seguridad ver que también en solitario tenía buena acogida mi obra. Pienso que además de aportarte felicidad y confianza en lo que haces te aporta oportunidades para futuras exposiciones ya que enriquece tu curriculum.
     Y por último Isabel, cuéntanos en qué proyectos estás trabajando actualmente. ¿Cuándo y dónde podremos verlos? 
       Actualmente estoy trabajando
en tres obras que podréis ver en la galería Al Marge espai d’art, sita en el casco histórico de Xàbia (Virgen del Pilar 9) desde el 7 de diciembre hasta el 5 de enero. Será una exposición muy interesante en la que podréis encontrar escultura, pintura, grabado y fotografía de más de cincuenta artistas. En esta exposición curiosamente vuelven a unirse arte y matemáticas ya que los artistas crearemos 3 obras especialmente para esta exposición con la peculiaridad de que el tamaño tiene que ser 30×30 y en el caso de las esculturas 30x30x30. Será una exposición especial que tendrá lugar en unas fechas también especiales como lo son las navidades. Esperamos que vayáis por allí aprovechando los festivos de diciembre y las vacaciones de navidad.
   
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      Personalmente valoro mucho que un artista esté continuamente reinventándose, afrontando nuevas técnicas y creando obras totalmente distintas unas de otras. Este es el caso de Isabel que, a pesar de su talento en todas las disciplinas y materiales que nos ha mostrado aquí continúa investigando y avanzando con una mentalidad fresca y abierta. Como bien dices lo mejor del arte es que siempre te faltan obras por ver y desde aquí, Isabel, seguiremos atentos a tus nuevas creaciones.  
     
       Para profundizar en  la obra de Isabel de Clemente y contactar con ella podéis visitar su muy recomendable web: www.isabeldeclemente.com

       Desde aquí Isabel, te deseamos muchísima suerte con tu trabajo y tus nuevos proyectos. ¡Muchas gracias por haber compartido un poco de tu obra con nosotros!

Información proporcionada por el Blog de Ana Trigo (www.anatrigo.es)