Mes: enero 2012

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Os presento mi nuevo blog

11 enero, 2012 | Otras | 5 comentarios

Chic and Stylish

Como sabéis algunos amigos después del Arte y los libros mi tercera gran pasión es la Moda. Así que hace unos meses me animé a crear este nuevo blog que hoy os presento:

Al contrario que La Página Escondida no tiene nada que ver con mi trabajo y, por supuesto, trato temas en los no soy ninguna experta. Mis ambiciones con Chic and Stylish no van más allá de compartir ideas sobre moda, estilo y decoración y pasar un buen rato con las lectoras que se animen. (Los chicos también estáis invitados, por supuesto 😉
Algunos amigos ya lo conocíais sobre todo a través de Facebook, muchas gracias por vuestros ánimos y comentarios. A todos los demás (especialmente a las lectoras habituales de La Página Escondida) os invito a visitarlo y a darme vuestra opinión. Todas las sugerencias son buenas ahora que este nuevo blog aún se está formando. 
Y si preferís seguir Chic and Stylish por Facebook nos tenéis en este enlace: Chic and Stylish Facebook
Nos vemos por allí 🙂
Información proporcionada por el Blog de Ana Trigo (www.anatrigo.es)

No todos los artistas los cometen pero sí muchos de ellos y, aunque  ni siquiera lo sospechan, estos pequeños errores suponen un grave boicot a sus propias ventas.
 ¿Y qué errores son estos? Aquí van los más comunes…
1. No poseer un estilo claramente definido
¿Si alguien ha visto previamente varias de tus obras sería capaz de atribuirte automáticamente una nueva obra que no hubiera visto antes? Si la respuesta es no significa muy probablemente que no posees un estilo propio y definido, lo que yo llamo signature style y eso es negativo. El mercado no premia la falta de originalidad ni la repetición pero sí el poseer una firma claramente identificable.
2.  Participar en ferias y galerías poco rentables
Para vender es necesario dar la obra a conocer y el camino clásico es la exposición. Algunas ferias y galeristas poco profesionales lo saben y se aprovechan de ello cobrando precios abusivos por participar en sus exposiciones. He visto muchos artistas pagar sumas desproporcionadas recibiendo muy poco a cambio. Antes de pagar un céntimo estudia detalladamente qué te ofrecen y sopesa si de verdad merece la pena. Averigua si se van a encargar de dar difusión a los artistas participantes y a través de qué foros, cuáles son las condiciones físicas en que se van a exponer las obras (espacio, luz, etc.) y cuál es el perfil del público asistente y si éste se corresponde o no con tu comprador potencial. 
3. Mostrar obras de poca calidad
Casi todos los artistas con los que he trabajado hasta hoy tienen una especial predilección por algunas obras determinadas. Como consecuencia las ponen en su sitio web o las añaden a su portfolio.  A veces son obras tempranas con poca calidad técnica, otras le ofrecieron mayor resistencia al ejecutarlas y el finalizarlas fue todo un reto aunque el resultado no fuera el mejor. El problema viene cuando esas obras tan queridas para él o ella no son precisamente las mejores, con lo que el nivel global del portfolio baja. Debes ser todo lo objetivo posible y al seleccionar las obras que te van a representar en el portfolio, dossier o en tu web. Sé exigente y elige sólo las mejores. Pide su opinión a alguien ajeno al proceso de creación y en quien puedas confiar.
4. Ser ilocalizables
A veces he intentado contactar con artistas a través de su blog o de su web y…¡NO lo he conseguido! ¡Ni siquiera un simple correo electrónico, nada! Si no se puede contactar con ellos…¿Cómo pretenden vender sus obras? Entiendo que no se habrán dado cuenta y que se trata de un mero despiste pero, por favor, si eres artista, asegúrate de que tus clientes potenciales tengan una forma fácil de contactar contigo. Si tienen que llevar a cabo todo un proceso de investigación solamente para preguntarte el precio de una obra, creéme, desistirán de la compra en escasos segundos.
5. No estar presentes en Internet
Es un requisito imprescindible para vender hoy en día, a pesar de que muchos artistas se resisten a ello. Si no estás en Internet sencillamente estás perdiendo ventas y consecuentemente dinero. Yo no me arriesgo a comprar una obra para mis clientes si no conozco nada del artista al que estoy comprando porque para estar segura de que la obra se va a revalorizar necesito  conocer su trayectoria (exposiciones y ferias en que ha participado, evolución de su trabajo, filosofía de su obra, críticas…) y aconsejo a mis lectores no comprar sin antes documentarse bien sobre la obra y su autor. 
6. Incidir en su falta de formación
Todos los artistas se han formado de alguna forma, si tu formación no es reglada no te culpes ni te avergüences de ello. Tampoco es necesario que lo  propagues a los cuatro vientos. En lugar de hacer hincapié en que no has estudiado Bellas Artes resalta tu formación autodidacta y todos los cursos, talleres, seminarios y conferencias a los que has asistido. Continúa aprendiendo porque la formación de un artista no finaliza nunca. De hecho ninguna formación debería finalizar nunca. Te recuerdo que tampoco Leonardo da Vinci fue a la Universidad y eso no impidió que fuera un genio.
7. Precio inadecuado
He visto auténticos bodrios ofrecidos a precio de oro y obras maravillosas a cifras irrisorias. En ambos casos el precio era inadecuado. En el primero porque nadie va a comprar una birria a un alto precio (es más, yo aconsejo no llevarse una birria a casa ni siquiera gratis) y en el segundo porque al vender por debajo del precio de mercado el artista pierde dinero e incluso clientes que descartan una obra por ser «demasiado barata» asociándola a una calidad insuficiente. 
Estos son algunos de los errores básicos muy frecuentes que he detectado a lo largo de estos años de trabajo. Todos tienen solución si se identifican y se trabaja en corregirlos.
¿Quieres que te ayude a difundir tu obra en Internet y aumentar tus ventas? 
Información proporcionada por el Blog de Ana Trigo (www.anatrigo.es)

Os presento mi nueva web

7 enero, 2012 | Otras | 9 comentarios

Este año he querido comenzarlo haciendo realidad algunos de los proyectos que, por falta de tiempo porque al final el trabajo es siempre lo primero, he ido postergando. Uno de ellos era la creación de mi propia página web. Así que he aprovechado estos días de vacaciones para ponerme a ello y…¡Aquí está el resultado!

Como veis es muy sencilla. La he hecho yo misma con ayuda (mucha ayuda) de Antonio.

Aún faltan algunos detalles más o menos importantes y tengo la idea de añadir algún apartado más pero Roma no se hizo en un día 😉

Os invito a visitarla y aceptaré agradecida vuestros comentarios, sugerencias y críticas (eso sí, sólo constructivas, por favor, que una está algo sensible últimamente… 😉

¿Y vosotros cómo habéis comenzado el año?

Os deseo un muy feliz y próspero comienzo de 2012 🙂

Información proporcionada por el Blog de Ana Trigo (www.anatrigo.es)

¡Feliz Noche de Reyes!

5 enero, 2012 | Iluminación | 4 comentarios

Hermanos Limbourg
Libro de Horas del Duque de Berry. Hacia 1416
Iluminación sobre pergamino
Musée Condé. Chantilly

En esta bellísima iluminación los Hermanos Limbourg representan el momento en que los Tres Reyes Magos, cada uno procedente de un lejano lugar, se cruzan en su camino siguiendo a la estrella que finalmente les llevará hasta El Niño Jesús.

Me encanta cómo han logrado la sensación de movimiento y de profundidad contando con un espacio tan sumamente reducido. Pero está claro que eran grandes maestros en lo suyo y por eso fueron contratados por el Duque de Berry para iluminar su famosísimo Libro de Horas del que ya hablamos aquí.

Estamos viviendo tiempos difíciles pero esta es una noche muy especial. Que hoy no nos falten la ilusión, la alegría y la esperanza para que podamos hacer felices a nuestros niños y ancianos en esta víspera de Reyes porque… ¿qué puede haber más importante?

¡Feliz Noche de Reyes! 🙂

Información proporcionada por el Blog de Ana Trigo (www.anatrigo.es)

El último secreto de Leonardo

3 enero, 2012 | Autores, Pinturas | 2 comentarios

Hace unos días tuve la oportunidad de disfrutar de una entrevista realizada a Elisa Ruiz García, catedrática de Diplomática y Paleografía y una de las mayores expertas a nivel mundial sobre la vida y obra de Leonardo da Vinci. La entrevista fue una auténtica delicia de principio a fin porque Elisa tiene el maravilloso don de no aburrir con su erudición, sino que su discurso era tan ameno y  los temas que trató tan curiosos que fue todo un placer aprender de ella.

De todas las cosas interesantes que dijo Elisa (y dijo muchas) hubo una que me llamó mucho la atención porque, sinceramente, jamás me lo había planteado: Leonardo da Vinci, el gran genio del Renacimiento,  nunca fue feliz.

 Por tres motivos fundamentales:

Fue hijo ilegítimo. Su padre era el principal notario de Florencia (una de las ciudades estados más importantes del momento) y por lo tanto un hombre de gran poder y prestigio. Asumió los costes de manutención y estudios hasta cierto punto pero jamás le reconoció ni le manifestó ninguna prueba de afecto.

No pudo ir a la Universidad. Una consecuencia de ser hijo ilegítimo era que le estaba prohibido el acceso a la Universidad. A pesar de su gran inteligencia y de su talento natural el no haber cursado estudios superiores le dolía profundamente y fue una gran carga psicológica durante toda su vida. Otro hecho del que incluso llegaba a avergonzarse era su desconocimiento del latín y el griego, las dos lenguas cultas que se utilizaban entre eruditos.

Era un gran perfeccionista. Como consecuencia abandonaba a menudo lo que estaba haciendo sin concluir (es muy difícil encontrar obras de Leonardo perfectamente terminadas) y retomaba una y otra vez las obras ya concluidas para retocarlas. Rara vez estaba conforme con el resultado de alguna obra y esto le generaba una gran frustración.

Leonardo da Vinci diseñó complicadísimos sistemas hidráulicos,  puentes imposibles, magníficos edificios y artilugios cientos de años adelantados a su tiempo como una máquina voladora o una bicicleta. Fue también un escultor soberbio y probablemente el mejor pintor del Renacimiento, con todo lo que ello significa. Las más de 6.500 página manuscritas que nos han llegado de su puño y letra (apenas un 40% de lo que los expertos estiman que fue la producción total)   nos hablan de un genio excepcional, con una mente brillante y una sensibilidad exquisita. Fue, a todas luces, un ser humano maravilloso que cambió el mundo en que vivía y al que debemos en gran medida el mundo tal y como lo conocemos hoy en día.

Y sin embargo no fue feliz.

¿Cómo fue posible que la felicidad de un hombre semejante  fuera nublada por el rechazo de un padre injusto, la intolerancia del sistema educativo o por su propio afán de perfeccionismo? A nuestros ojos de espectadores actuales estos motivos parecen tan insignificantes comparados con su gran genio creativo que casi resultan inverosímiles. Pero esas  6.500 páginas no mienten. Leonardo, a pesar de su inmenso talento, nunca fue feliz porque no supo vencer a los fantasmas del pasado.

En la Universidad nos enseñan a analizar obras y a memorizar datos más o menos pertinentes pero nunca se nos anima a plantearnos si un artista fue o no dichoso o si llevó una vida plena . De hecho cualquier dato que incite a cierta subjetividad es inmediatamente reprendido  y tachado de sentimentalismo, como si los sentimientos de un artista fueran algo insignificante e indigno de ser tratado en las aulas. Algo a lo que no hay que prestar atención. Algo que hay que obviar.

Y sin embargo yo creo que esta es la lección más importantes que tenemos que aprender. El verdadero secreto que ocultan los códices de Leonardo.

¿No creéis?

Feliz miércoles 🙂

Información proporcionada por el Blog de Ana Trigo (www.anatrigo.es)