Mes: mayo 2012

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Queridos amigos de La Página Escondida, la editorial Creaciones Copyright ha tenido el bonito detalle de lanzar una oferta de prepublicación de «Cómo invertir en Arte con éxito« a un precio muy especial, 15 euros. Para ello ello sólo hay que reservar antes del día 20 de mayo.

Para reservarlo es suficiente con mandar un correo indicándolo a la siguiente dirección:

ediciones@creacionescopyright.com

Si lo preferís, el libro reservado puede ir firmado por mí con una dedicatoria personalizada. Siempre que así lo queráis, claro está 🙂

Quiero daros las gracias a todos por vuestros bonitos mensajes de apoyo y buenos deseos para el libro. «Cómo invertir en Arte con éxito» estará a la venta en librerías el 1 de junio al precio de 18 euros.

¡Muchas gracias a todos!

Información proporcionada por el Blog de Ana Trigo (www.anatrigo.es)

Feliz Día de la Madre

6 mayo, 2012 | Autores, Pinturas | 2 comentarios

Pablo Ruiz Picasso.
Maternidad. 1904-1905

A partir de 1904 Picasso comienza a abandonar la época conocida como «Etapa Azul» y entra paulatinamente en su «Etapa Rosa». Atrás quedan los temas más sombríos, las figuras desamparadas y los tonos fríos que habían comenzado a invadir su paleta tras la muerte de su querido amigo Carles Casagemas. Ahora un sinfín de matices del rosa aparecen en sus obras y también sus temas se hacen mucho más amables como es el caso de esta hermosa maternidad realizada entre 1905 y 1906.

La época rosa de Picasso es un canto a la vida y a la esperanza. Tras los duros años pasados el artista parece retomar su amor por las cosas hermosas, por las bondades de la vida y vuelve a creer en la belleza de las cosas porque…¿hay algo más hermosa que una madre con su hijo?

¡Felicidades a todas las mamás del mundo! 🙂


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Información proporcionada por el Blog de Ana Trigo (www.anatrigo.es)

Jeice Hernández
Recuperando la magia perdida

“Los cuentos clásicos son un medio de enseñanza para enfrentar la realidad con imaginación y coraje. Permiten que la imaginación vuelva a estar en constante funcionamiento abriendo la mente a nuevas ideas y por lo tanto a nuevas soluciones.” 

Cinderella

Hay algo mágico en los cuentos de hadas. Algo ancestral y místico, algo que hace que nos detengamos con recelo ante el comienzo de un bosque. O que nos incita a buscar la protección de un fuego y un techo protector cuando cae la noche. Hay algo en los cuentos de hadas que provoca que su hechizo permanezca por siempre jamás, que nos guía durante años en la búsqueda de nuestro príncipe azul y nos recuerda cómo a vencer a las brujas malvadas que nos acechan en los entresijos de la vida. Y ese “algo” es la magia que surge en cada pincelada de Jeice Hernández. Una joven colombiana con una técnica soberbia avalada por su amplia formación clásica y con un único y hermoso deseo: crear en los adultos una chispa, un flash, una imagen que permita reactivar la imaginación.
Historias de cuento que cobran vida

A través de las obras de Jeice una serie de personajes nos traen viejos recuerdos de nuestros juegos infantiles pero también nos conducen a la complejidad de los mitos clásicos, a la belleza salvaje de la leyenda artúrica o a la violencia elegante de las historias de Shakespeare. 
Juliett
Príncipe III

Estos personajes, sin embargo, no son meros protagonistas sino que además, poseen un profundo significado por sí mismos. “El Príncipe” por ejemplo, suele ir asociado al azar, a lo incierto, a las casualidades que se conjuran en nuestras vidas y que van conformando nuestros destinos. El Bosque representa lo desconocido, el peligro, lo tenebroso pero también el misterio, la oportunidad, el lugar donde se esconden los seres mágicos y donde el bien triunfa sobre el mal.
Pero todos estos significados yacen bajo las capas de óleo de una forma no evidente a simple vista porque una de las claves más interesantes de su trabajo es que la obra de Jeice es su sutileza. A veces, nada en la imagen nos hace sospechar que ese personaje que se nos muestra es Caperucita, pues sólo vemos el bello rostro de una mujer joven. Nada en el rostro de un joven apuesto nos puede poner sobre la pista de que se trata de El Príncipe. O mi preferido: nada en un hermoso ramo de pensamientos que se sumerge en un lago puede hacernos pensar en una dama medieval hasta que, al reparar en el título, leemos “Ofelia”.
Réquiem Ofelia
Sólo entonces, al leer el texto que acompaña a la imagen o mirar el título es cuando de repente toda la obra cobra sentido. En ese momento, el significado de la obra cambia por completo porque miles de imágenes, sensaciones, recuerdos e ideas llegan a nuestra mente dándole una nueva vida a la imagen. Haciéndonos recuperar la ilusión, la magia y esa maravillosa sensación de que todo es posible que, cualidades todas que  formaban parte de nosotros cuando éramos niños y que de repente, en algún momento, nos abandonaron. Aunque no para siempre.
La sutileza en la obra de Jeice nos hace pensar, tomando una parte activa en todo el proceso de la creación. Como ella misma nos dice, cada espectador reacciona de forma diferente ante cada obra. Que conectemos con una pintura de una u otra forma, de manera más o menos intensa va a
depender en gran medida de nuestras ideas previas sobre una historia, de los recuerdos que nos evoque, en definitiva, de cómo nos haga sentir.
Buscando el camino
Prince
Charlo con Jeiceh una fría mañana de febrero, mientras doy pequeños sorbitos a un delicioso café. Jeice es puro entusiasmo y fuerza. Cuando habla de su trabajo, de su conexión con las personas que contemplan su obra y de su necesidad de crear para expresarse me transmite toda la pasión e ilusión que siente por lo que hace. Es así como me habla de su infancia en Bogotá, rodeada de arte desde pequeña porque también sus padres son grandes amantes del mundo del arte. Es en esta ciudad donde comienza sus estudios de Artes Plásticas, bajo un plan de estudios exhaustivo y exigente, que incide sobremanera en la formación clásica de sus alumnos. Su técnica depurada y de un dibujo impecable se convierte ya desde entonces en la base de su trabajo. Y es en este momento, aún en la universidad cuando realiza sus primeras exposiciones y es seleccionada para varios premios y concursos, al mismo tiempo que colabora como monitora de fotografía analógica.
Manzana envenenada

En estos años la fotografía comienza a tener una fuerte importancia en la obra de Jeice, pero de una forma muy especial. La fotografía es reinterpretada en la pintura de forma que no se pierde información sino que se produce un enlace directo entre ambas técnicas, lo que hará que su pintura tenga un carácter único muy marcado. En el año 2000 se traslada a Barcelona donde cursará sus estudios en la Universidad Autónoma de Barcelona, en la especialidad de fotografía y desde entonces ha desarrollado su carrera artística en España.

Desde su llegada a España Jeice continúa trabajando en un proyecto en el que trabajaba ya en Colombia encaminado a despertar la imaginación en el espectador, proyecto que había cobrado vida tiempo atrás cuando era niña y se dejaba arrullar por los cuentos clásicos, por su belleza y por su esplendor pero también por el lado oscuro y tenebroso que se esconde tras toda buena historia. Aunque quizás este proyecto comenzó mucho tiempo atrás, de la mano de unos sesudos escritores que se dispusieron a poner por escrito viejas historias populares.

Sin aliento

Historias que se contaban de padres a hijos, de abuelos a nietos y cuyo origen se perdía tiempo atrás, hundiendo sus raíces en los oscuros tiempos medievales. También la mitología, la Historia y las leyendas van a formar parte de la obra de Jeice.



Tras las palabras de los contadores de cuentos


Punto de equilibrio
Historias

El trabajo de Jeice comienza antes de enfrentarse ante un lienzo en blanco. A la labor de la artista precede la de investigadora, aunque quizás más bien ambas facetas son la cara y la cruz de una misma labor. Para encontrar el tema, la historia o el personaje a quien dar vida, nuestra artista va directamente a las versiones originales de las historias. Las palabras textuales son la base de la obra, toda la imagen que se creará se basa en ellas y, por lo tanto, hay partes del texto en el cuadro. A veces el texto aparece en todo el cuadro (de forma visible o invisible) y otras, se extrae alguna palabra que es totalmente legible. Para ella los cuentos clásicos, con toda su labor de advertir a los niños de los peligros que les esperaban, de las duras pruebas que encontrarían en su camino y de educarlos en el trabajo y el esfuerzo diario funcionaron. Funcionaron para la generación para la que fueron creados. Pero actualmente tienen otra función igualmente importante y quizás mucho más necesaria si cabe: encender una “chispa” que devuelva la imaginación a aquellos que la  perdieron.
Wish
Jeice utiliza todo el simbolismo y profundidad que yace tras los mitos y los cuentos para, de forma visual, despertar una pequeña chispa en los espectadores, una chispa que devuelva a la vida su
imaginación, chispa que la artista no considera extinguida ni apagada, simplemente algunas veces, olvidada o esperando. Esperando volver a la vida a través de una imagen, una palabra, un color.
Luz, oscuridad, profundidad

Jack
Roja
Tras estudiar el texto detenidamente, Jeice extrae unas palabras de un fragmento. El elegir unas palabras exactas es uno de los pasos más delicados y difíciles de todo el proceso de creación porque, como ella misma nos explica, esas palabras son esenciales ya que fueron seleccionadas por el escritor por un motivo muy concreto, para transmitir todo el sentido que quería conferirle a la historia. Esas palabras son la esencia de la obra y la imagen se crea a partir de esa esencia.
La Reina
Una vez elegido el fragmento al que dar vida y tras realizar el dibujo previo, una serie de superposiciones de capas de óleo irán formando las imágenes que, a su vez, dan vida a la historia. Las capas irán definiendo a los personajes y al mismo tiempo al significado del texto elegido pasando a tener un papel casi de narrador. De esta forma, los personajes limpios y de nobles intenciones, como Blancanieves  estarán formados por capas más transparentes y sus rasgos aparecerán claramente iluminados mientras que los personajes más oscuros, con intenciones perversas y pensamientos insondables, se esconden tras una mayor multitud de capas, y a veces sus rostros aparecen envueltos en penumbras de manera que casi hay que adivinar sus rasgos.
Jeice juega con las capas y con las texturas dejando entrever la profundidad que yace tras cada personaje, tras cada historia. De esta forma se refuerza la idea, presente en todo cuento y en toda buena historia que se precie, de que siempre hay algo detrás, algo que no se ve, que simplemente intuimos pero que acabará surgiendo si tenemos la sabiduría y la humildad necesarias para percibirlo. También los materiales pasan a tener en cierto modo una función de contribuir a la narración, la madera, por ejemplo, utilizada como un antiguo retablo, es utilizada para dar la vida al bosque estableciendo una inteligente conexión entre el soporte y la idea que se plasma en él.

Lobo

No obstante, no siempre los personajes de su obra son interpretaciones de los personajes de las historias. A veces la caracterísitica en la que se basa la imagen da como resultado una imagen totalmente nueva, creando un mundo paralelo, otra historia, otro personaje. Este es el caso de la obra Harmony, por ejemplo, basada en la picardía y la malicia de Gretel, del cuento Hansel y Gretel, de los Hermanos Grimm).

De magos, hadas y mendigos


A lo largo de su intensa carrera Jeice ha expuesto en varias ciudades de Europa y América. Su trabajo ha ido evolucionando con el tiempo y su técnica se ha ido perfeccionando pero su capacidad para asombrarnos y para emocionarnos, para hacernos volver al reino mágico de las hadas continúa intacta. Ahora más que nunca quizás, con los difíciles tiempos que corren, el talento de Jeice para hacernos comprender que todo es posible es de una relevancia abrumadora. Contemplando su trabajo podemos viajar a otros mundos, dejar volar nuestra imaginación a lugares lejanos donde tienen lugar historias tan bellas como imposibles, a mundos mágicos donde personajes inolvidables realizan hazañas inmortales.
Witch
Aunque quizás el gran secreto de la obra de Jeice va más allá de su excelente capacidad artística. Porque para ser capaces de transmitir la belleza primero debemos llevarla en nuestro interior. Y Jeice, en su mirada limpia y profunda, es capaz de contemplar un mundo hermoso, inteligente y sutil en el que un personaje de cuento yace en el interior de cada uno de nosotros. 
A veces estos personajes son muy evidentes y es fácil sacarlos a la luz. Otras son exquisitamente difíciles pero si observamos y escuchamos atentamente…allí estarán. Sólo hay que mirar con el corazón para poder ver lo invisible, que diría El Principito.
Porque quizás tras la apariencia frágil de una anciana se esconde un hada madrina tan poderosa que podría hacer realidad todos nuestros deseos. O quizás, sólo quizás, el  viejo mendigo que nos hemos cruzado en el camino era el Merlín, el Mago, aquel que conoce todos los secretos del mundo. ¿O acaso no era eso lo que podía leerse en su mirada?
Información proporcionada por el Blog de Ana Trigo (www.anatrigo.es)

Secretos médicos en las obras de arte

1 mayo, 2012 | Artículos | 5 comentarios

Marinus Claesz van Reymerswaele
El cambista y su mujer
Museo del Prado. Madrid
Caravaggio, Van Eyck, Piero della Francesca o el artista anónimo que esculpió los rostros de Akenatón y Nefertiti eran grandes artistas con una técnica excelente y grandes perfeccionistas de su arte. Tanto que al plasmar a sus modelos,probablemente sin saberlo, dejaban inmortalizados para siempre los síntomas de las enfermedades que les aquejaban. Hoy podemos analizar esos síntomas y arrojar luz sobre la vida y la muerte de muchos de sus modelos.

Recientemente la revista ACTA ha publicado mi artículo «Secretos Médicos en las obras maestras» en el que, de la mano de prestigiosos especialistas médicos, analizamos grandes obras maestras de la Historia del Arte pero desde una perspectiva un tanto peculiar: la del médico que analiza a su paciente en busca de las claves de su enfermedad.

El artículo arranca así….
Ellos no lo sabían pero al retratar a sus modelos estaban plasmando en el lienzo mucho más que un rostro, un vestido o un gesto. Gracias al enorme talento de los grandes maestros de la pintura, al contemplar un retrato podemos casi percibir los pensamientos,  la historia y los anhelos de la persona que aparece en él. Pero hoy en día podemos llegar mucho más allá y conocer algo tan íntimo e intrísecamente humano como las enfermedades que les aquejaban y que, en muchos casos, provocaron el fin de sus días. Una mancha en la piel, un bulto en el cuello o una extraña malformación en los dedos probablemente no eran para estos modelos más que un pequeño achaque al que acostumbrarse pero ahora sabemos que eran señales mudas de las patologías que sufrían. 

¿Te apetece seguir leyendo? Lo tienes en este enlace
¡Feliz puente! 🙂
Información proporcionada por el Blog de Ana Trigo (www.anatrigo.es)