Categoría: Internet

Home / Categoría: Internet

Vender obras de Arte y Antigüedades
Compra mi nuevo libro

ATENCIÓN: CATAWIKI OPINIONES, ACTUALIZACIÓN IMPORTANTE: A raíz de las opiniones publicadas en los comentarios sobre el portal de subastas Catawiki, me gustaría aclarar que esta entrada no era para hablar sobre Catawiki en concreto, sino sobre plataformas intermediarias en general.

No obstante, el hecho de que todas las opiniones negativas recibidas sean sobre Catawiki no deja de ser altamente significativo.

***

Existen numerosas razones para no vender obras de arte, antigüedades ni objetos valiosos en Internet, incluyendo coleccionables, monedas o joyas. Nos referiremos a la venta en plataformas que actúan de intermediarias entre el comprador y el vendedor  que no vamos a citar aquí, pero que ya conocemos sobradamente. En ningún caso nos referimos a casas de subastas, galerías o artistas que cuentan con sus propias tiendas online.

Veamos cinco de estas razones, una a una.

1. Estás pagando más comisión que otros vendedores

Las plataformas intermediarias que tienen formato de subasta online cobran una comisión estándar al vendedor, que es la que suelen anunciar públicamente en la plataforma. Esta comisión suele estar entre un 9% y un 12% según cada plataforma. Pues bien, si como vendedor habitual estás pagando esta comisión estándar, debes saber que estás pagando mucho más que otros vendedores. Aproximadamente el 70% de los vendedores habituales han negociado una comisión con la plataforma online y gozan de una comisión con ventaja que va de un 0% (sí, has leído bien, muchos vendedores no pagan absolutamente nada por vender) al 8%.

Es decir, como norma general, si tu comisión de vendedor está por encima de este 8% plantéatelo seriamente porque estás en desventaja con otros competidores que ofrecen sus obras junto a las tuyas, pero que tienen mejores condiciones que tú. Si bien es cierto que algunos de estos vendedores aportan un volumen de piezas medio-alto  y por esto reciben esta bonificación especial, la mayoría simplemente jugó bien sus cartas desde un principio y ha mantenido sus privilegios aunque no se justifiquen con sus cifras de ventas.

2. Estás perdiendo dinero

Esta plataformas viven de cobrar comisiones por la venta de los objetos, es decir, si una venta no se realiza no cobran nada. De ahí que todo su énfasis se focaliza en conseguir la venta a toda costa. Para ello, obligan a los vendedores a vender a precios muy por debajo de los precios que se encuentran en el mercado tradicional. De esta forma pueden cargar con la comisión de compra al comprador, consiguiendo así dos comisiones: la del vendedor y la del comprador.

Este motivo, junto con el primero, son para mí un absoluto «no – go» para la venta online en plataformas. No sólo estás perdiendo dinero con la venta de cada objeto que podrías vender mejor por tu cuenta, si no que además, estás en desventaja con otros vendedores que tienen una comisión más baja que tú o que incluso no pagan comisión en absoluto.

3. Estás quemando tus piezas

Cada vez que ofreces una pieza a un precio determinado y no se vende, dejas un rastro en Internet fácilmente rastreable por cualquiera. La próxima vez que la saques a la venta, estas mismas plataformas te exigirán que le bajes el precio. Si sumas este motivo a los dos  anteriores te saldrá una bonita cantidad de dinero que estás tirando a la basura.

Además, si intentas ofrecer esta misma obra por otro canal, por ejemplo, tu propia página web, el posible comprador la encontrará fácilmente (basta con una sencilla búsqueda en Google) al precio anterior y no estará dispuesto a pagar más de esa cifra. Es decir, habrás quemado la pieza. Si sólo es una, no hay demasiado problema, pero si son más estás poniendo en riesgo tu negocio.

4. Estás perdiendo clientes

Si tus clientes habituales descubren que vendes en estas plataformas pronto comenzarán a comprar tus objetos exclusivamente a través de ellas, ya que los precios a los que te obligarán a vender serán más bajos que los que ofreces por tu propio canal (ya sea tu tienda, galería o propia página web).

Para contrarrestar este efecto, muchos vendedores aprovechan las ventas a través de las plataformas para añadir en el paquete un mensaje a los compradores «invitándoles» a visitar su tienda y a contactar con ellos directamente saltándose a la plataforma intermediaria en próximas ventas. Se trata de un truco muy extendido que todos los vendedores habituales conocen, pero que no está permitido por las plataformas, obviamente.

5. Estás bajando los precios de tu propio mercado

Cada vez que un comprador visita estas plataformas y ve las estimaciones de los objetos tan bajas, está «aprendiendo» que esos son realmente los precios a los que debe comprar y que, por lo tanto, cuando acude a una tienda física o a tu web profesional, está pagando de más. De hecho, el comprador no asocia la comisión que ha pagado a la plataforma con el objeto que ha comprado, sino con el servicio que ha recibido por parte de la intermediaria.

Como consecuencia, el cliente que te ha comprado un objeto directamente se siente engañado porque cree que ha pagado más de lo que debería y, muy probablemente, no volverá a comprarte nada. Sobra decir que, ademas, estás arrastrando tu prestigio por los suelos.

Existen muchas otras razones para no vender obras de arte, antigüedades o coleccionables online a través de estas plataformas intermediarias, como que una vez cobrada su comisión se lavarán las manos ante cualquier incidencia o que una mala valoración de un comprador insatisfecho puede dañar seriamente tu reputación, por mucho que sea injustificada o, directamente, falsa. Pero las expuestas aquí son absolutamente vitales para cualquier profesional y de ellas puede depender el futuro de tu negocio.

Conclusión

En estos tiempos tan difíciles para nuestro sector,  cada día de supervivencia cuenta. Perder dinero tirando los precios por los suelos, arriesgar el prestigio de nuestro negocio injustificadamente o estar en desventaja con otros vendedores que, en muchos casos, ni siquiera son profesionales con la formación debida, no debería ser una opción.

Como profesionales, debemos reivindicar nuestro valor y el servicio de calidad que ofrecemos a nuestros clientes asesorándoles personalmente, ofreciéndoles la garantía de nuestra experiencia, conocimiento y ética profesional. Malvender nuestras piezas al mejor postor y contribuir a la caída de nuestra profesión nunca debería ser una salida.

Si te ha interesado esta entrada, quizás también te interese: 5 razones para no comprar obras de arte en Internet.

***

CATAWIKI OPINIONES ACTUALIZACIÓN IMPORTANTE: A raíz de las opiniones publicadas en los comentarios sobre el portal de subastas Catawiki, me gustaría aclarar que esta entrada no era para hablar sobre Catawiki en concreto, sino sobre plataformas intermediarias en general.

No obstante, el hecho de que todas las opiniones negativas recibidas sean sobre Catawiki no deja de ser altamente significativo.

Expón tus obras de arte en el mayor museo del mundo

12 diciembre, 2013 | Internet, Museos | No hay comentarios

Fuente: El País

¿Se acuerda de esas fotografías olvidadas en una caja de metal o en un viejo álbum y que pertenecían a sus abuelos, o a los padres de sus abuelos? Sí, sí… Esas instantáneas en blanco y negro, la mayoría agrietadas por el paso del tiempo, y que llevan tiempo cogiendo polvo. Si aún conoce su paradero, recupérelas. Ahora sirven a un propósito más elevado que proporcionar refugio a ácaros y otros microorganismos que aniden en la despensa. Podrían entrar a formar parte del archivo histórico de la humanidad. Esa es, al menos, la idea de los creadores de Google Cultural Institute, la web del popular buscador enfocada a compartir todo tipo de archivos de interés cultural, ya sean fotografías, obras de arte o archivos de audio. A partir de hoy, cualquier persona, galería o museo puede difundir sus trabajos o enseñar sus polvorientas instantáneas con Open Gallery, una nueva aplicación que la site pone a disposición de los usuarios.

El resultado es algo así como una Wikipedia del arte. Ese es el objetivo que se han marcado en Google. Lo que comenzó en 2008 con Art Project, iniciativa de digitalización con fotografías de altísima resolución de algunas obras de los museos más importantes del mundo, continúa ahora con joyas más modestas aportadas por los usuarios. El Museo del Prado fue el primero en participar en un proyecto que adquiere ahora dimensiones globales. Cualquier usuario, rellenando un formulario, puede enseñar su trabajo. Esta idea abre un abanico de oportunidades, ya que no todos los particulares son expertos historiadores.

Cabe la posibilidad de que con el tiempo la iniciativa nos descubra alguna aportación relevante para la humanidad. Podría ser el caso de Dean Putney, un ciudadano alemán que descubrió un enorme archivo fotográfico, durante una visita a casa de su madre en 2011, que pertenecía a su abuelo sobre la primera Guerra Mundial y que ha decidido usar la tecnología Open Gallery de Google para mostrarlo al mundo.

Pero también puede ocurrir, como en Wikipedia, que algunas fotografías o trabajos subidos a la web pudieran ser falsos. Para evitarlo, el equipo chequeará los archivos subidos, ha asegurado esta mañana un portavoz de Google, aunque podrían ser tantos que finalmente la responsabilidad la tendrán los responsables de dicho material. “Se presupone que los que suben obras de arte o fotografías son artistas o personas que quieren compartir su material con todos”.

A las primeras obras publicadas en 2008 le siguieron otras de espacios tan relevantes como el Louvre de París o la National Gallery de Londres. “Se empezó a digitalizar de todos los museos llegando a punto en el que se decidió hacer una página propia”, explica la portavoz. Así nació Google Cultural Institute, un espacio propio para compartir cualquier obra de arte. Quizás la experiencia, detrás de una pantalla, no sea la misma, pero no todo el mundo tiene la oportunidad de visitar el MoMA de Nueva York.

Por eso, desde el salón de casa cualquiera puede contemplar, con la ventaja de no ser molestado por otros visitantes, el autorretrato de Rembrandt que se expone en National Gallery of Art de Washington o la obra Born, del artista Güll Llgaz, en el museo de arte moderno de Estambul. Además, la aplicación tiene una capacidad de detalle que permite al observador llegar casi a introducirse en los trazos del pintor con una nitidez que solo la tecnología es capaz de ofrecer.

La página web también pretende dar salida a las pequeñas galerías, que ahora tienen la posibilidad de compartir sus obras con los demás usuarios y, aunque sea un espacio virtual, protagonismo con artistas de la talla de Pablo Picasso, Botero o Van Gogh. Todas las funciones de la página web son gratuitas. “Nosotros nos encargamos de almacenar el contenido que quieras subir. Sin ningún coste. Solo tienes que subir imágenes, añadir vídeo, texto e instantáneas para crear tu propia exposición”.

¿Quieres descubrir más recursos de Arte en Internet? 
Te lo contamos todo en nuestro libro: 
Arte y Museos en Internet.


Información proporcionada por el Blog de Ana Trigo (www.anatrigo.es)