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Subasta de arte y antigüedades: Cómo comprar y preguntas frecuentes

Cómo comprar en una subasta de arte y antigüedades.

Una de las mejores cosas de trabajar en una casa de subastas es que todo el mundo siente curiosidad. Especialmente cuando conoces a alguien nuevo que no pertenezca al mundillo del mercado del arte, decir que trabajas en una casa de subastas es una manera estupenda de romper el hielo e iniciar una conversación. Inmediatamente surgen preguntas como: ¿Y qué haces exactamente? ¿Y todo el mundo puede pujar? O mi favorita: ¿Es verdad que si estornudas tienes que comprar lo que se esté subastando?

Como me encanta hablar de mi trabajo, disfruto contestando y normalmente la conversación sigue un derrotero ameno y divertido, pero este tipo de situaciones siempre me hace pensar en el gran desconocimiento del mundo de las subastas que sigue existiendo, incluso a día de hoy.

Por eso, en esta entrada voy a dar respuesta a algunas de las preguntas que más se repiten. Si te interesa descubrir cómo se vende en una casa de subastas (es decir, el otro lado de las subastas), puedes dejarme un comentario. Si llegamos a 30 peticiones, prometo una entrada sobre el tema la semana que viene. 

Espero que te sea útil y si tienes alguna pregunta, no dudes en dejarla en los comentarios o nuestro Facebook.

 

  1. ¿Cómo es asistir a una subasta?

Bueno, pues depende sobre todo de la casa a la que asistas. Si vas a una de las sedes en Nueva York o en Londres de una de las grandes casas internacionales, Christie’s o Sotheby’s, es un auténtico espectáculo. En las más importantes de la temporada se sirve Champagne, caviar y canapés y hay un ambiente festivo y desenfadado muy agradable. No obstante, aunque la puesta en escena pueda parecer casual, todo está cuidado al detalle y totalmente enfocado al objetivo final: la venta de las piezas al mayor precio posible. El “auctioneer”, la persona que dirige la subasta y se encarga de adjudicar las obras es siempre un profesional con muchos años de experiencia y se nota en cada movimiento y en cada gesto. Es el responsable de mantener el ritmo de forma que la subasta no se haga pesada (una subasta demasiado larga puede ser, y de hecho es, soporífera). Existe durante todo el tiempo de la subasta cierta emoción contenida y cuando se adjudica una pieza disputada es común aplaudir y felicitar al ganador (en nuestro argot las pujas “se ganan”) si es que se encuentra en la sala.

Acudir a una de estas subastas importantes en estas casas es realmente una experiencia inolvidable y lo aconsejo encarecidamente. Incluso aunque no vayas a pujar por nada, merece la pena porque es una oportunidad de aprender de los mejores y de conocer gente interesante.

Si asistes a una subasta en España, la experiencia, en comparación, es más, digamos… anodina. Aunque el “auctioneer” se esfuerce en dar un tono ameno y dinámico, el ritmo es totalmente diferente y no existe esa sensación de “emoción” que las  grandes casas anglosajonas han logrado a la perfección.

2. ¿Las obras están físicamente en la subasta?

Esto depende sobre todo de la casa de subastas. En algunas ocasiones las obras (lotes) están expuestas para que los asistentes puedan verlas, en otras, sólo se ven por fotografías en diapositivas. En las grandes casas suelen mostrarlas durante la puja. En todo caso, todas las casas suelen haber tenido las obras expuestas durante unos días antes para que puedan ser examinadas por los potenciales compradores. Como sabes, en Tasartia,  recomendamos no comprar jamás una obra que no se ha visto personalmente, por diferentes motivos, todos ellos de gran peso. Es mejor ir unos días antes de la subasta para ver las piezas tranquilamente y hacer todas las preguntas que nos puedan surgir de forma que cuando vayamos a pujar tengamos claro qué piezas queremos conseguir y cuál es el precio máximo que estamos dispuestos a pagar por ellas.

3. ¿Hay que pagar algo por ir a una subasta?

No hay que pagar nada por asistir a una subasta, pero sí es importante saber que hay que pagar una comisión por la compra, así como otros costes añadidos. Es decir, al precio de la puja ganadora deberás sumar la comisión de la casa de subastas (suele oscilar entre un 25% y un 5% según la casa), los impuestos y los gastos de transporte, en los casos en que proceda, así como otros posibles costes que pueda tener la casa.

Normalmente, al encontrarnos en el mercado secundario, los precios de salida y de estimación suelen ser muy atractivos. Es algo que en el mercado conocemos bien, cuanto más bajo es el precio de salida, más posibilidad hay de que los pujadores se enzarcen en una lucrativa lucha de pujas y que se alcance un precio de remate más elevado. Como comprador, debes tener en cuenta tu presupuesto máximo incluyendo la comisión de compra, el coste del transporte y cualquier otro posible gasto añadido que pueda tener la casa. El momento de visitar la exposición de las obras antes de la subasta es excelente para plantear todas estas dudas al personal  y no encontrarte con una desagradable sorpresa si te adjudican el lote.

4. ¿Si estornudo me adjudican la pieza?

Rotundamente no 🙂

Es más, para poder pujar deberás registrarte primero y dar todos tus datos de contacto, así como facilitar una cuenta bancaria o número de tarjeta. Si quiere hacer una puja levanta la mano de forma que el auctioneer te vea claramente y no tenga ninguna duda de tu intención.

No obstante, ten en cuenta que las pujas son vinculantes y que si levantas la mano te comprometes a pagar la cantidad en curso. Si la pieza se te adjudica no puedes echarte atrás, por eso jamás pujes sin estar completamente seguro o pensando que te van a superar y no tendrás que pagar (algo bastante tonto, pero que incomprensiblemente, pasa). Hasta que el auctioneer no formule su famoso: “A la de tres” y deje caer el martillo sobre la mesa, la obra no se habrá adjudicado y siempre se aceptarán nuevas pujas. Pero una vez ha caído el martillo no hay marcha atrás.

5. ¿Algún truco para hacerme con una ganga?

Hay varios. Pero uno muy sencillo: si te gusta un lote que no llegó a adjudicarse, pregunta por él al día siguiente de la subasta. Es muy posible que el vendedor esté dispuesto a negociar por debajo del precio de salida.

Si tienes alguna pregunta, puedes dejarla en los comentarios o seguirnos en Facebook.

Tasartia: Valoración de obras de arte y antigüedades y asesoramiento en compra venta.

 

 

El sillón del auténtico Mr. Darcy se subasta por 2.300 libras

Sofá perteneciente a Thomas Lefroy

Thomas Lefroy, el supuesto inspirador de Mr. Darcy

Retrato de Jane Austen

Jane Austen y todo lo que la rodeó parece estar hoy en día más en voga que nunca. Así parece confirmarlo el precio de remate alcanzado por este sofá que perteneció a Thomas Lefroy, al parecer, el hombre que inspiró el personaje de Mr. Darcy. Las 2.300 libras esterlinas que se han pagado por él son el doble del precio estimado, superando por tanto las expectativas que, ya de por sí, eran altas.

Realizado en madera de caoba en estilo regencia y retapizado posteriormente con un tejido art-noveau, el sofá en sí mismo no es una pieza muy atractiva. Pero si tenemos en cuenta que perteneció al hombre por el que han suspirado millones de chicas adolescentes (y no tan adolescentes) desde que Jane Austen publicó Orgullo y Prejuicio, su interés y con ello su valor, suben considerablemente.

Jane y Thomas se conocieron de jóvenes y tuvieron un corto romance en 1796, año en que la autora escribió su obra más famosa, dando vida a la inolvidable familia Bennet y al casi perfecto Mr. Darcy. Sin embargo, ese mismo año, el noviazgo se rompió al marcharse  él a Irlanda para ocupar un puesto en las cortes judiciales. En Irlanda Thomas Lefroy continuó con su vida, casándose con otra mujer y comprando una mansión para la que adquiriría el sofá que nos ocupa. Jane Austen nunca se casó.

Y es que, en la vida real, no siempre los finales son tan perfectos como en las deliciosas novelas de Jane Austen.

Información proporcionada por el Blog de Ana Trigo (www.anatrigo.es)

Cómo funciona una subasta de arte

Una pregunta que me hacen a menudo muchos clientes que quieren vender sus obras es cómo funciona una subasta de arte.

En realidad, es una pregunta muy genérica, ya que cada casa de subastas tiene su propia forma de trabajo y las condiciones, métodos y procedimientos pueden variar ampliamente de una a otra. No obstante, sí que hay una serie de pautas comunes a todas.

Imaginemos que tenemos una obra de arte que queremos vender y nos hemos planteado hacerlo a través de una subasta. ¿Qué pasos tendríamos que dar?

  1. Cuestiónate si es la opción más adecuada para tu tipo de obra.
No todas las obras son susceptibles de ser aceptadas por una casa de subastas. En general, sólo se aceptan obras de una alta calidad técnica y artística cuya venta compense a la casa de los gastos que se ocasionen.
Esto no implica que la obra necesariamente tenga que ser muy cara. Algunas casas aceptan obras de poco valor económico pero curiosas o poco comunes para poder ofrecer piezas desde cifras bajas y cubrir así un mayor intervalo de precios. Es una buena forma de atraer nuevos clientes y de diferenciarse.
Si nuestra obra no tiene ninguna de estas cualidades será mejor buscar otra forma de venta.
2. Dirígete a varias casas de subastas
Una vez tengamos claro que nuestra obra cumple con los requisitos, el siguiente paso es dirigirnos a diferentes casas de subastas donde nuestra pieza pueda encajar. Lo más indicado es hacerlo personalmente, pero actualmente el teléfono e Internet son excelentes aliadas para facilitar el proceso. Existe una amplia variedad de casas de subastas. Las cifras más altas se obtienen en las grandes casas internacionales: Chritie’s, Sotheby’s, Bonham’s, etc. No obstante, las casas locales, en determinados casos, son también una buena opción.
3. Facilita los datos de tu obra
Normalmente te pedirán que envíes fotografías de tu pieza y  que esperes algunos días a que sus expertos las analicen. Hay veces que rechazan obras espectaculares simplemente porque no se ajustan a su línea de trabajo o porque no le ven una salida clara en una subasta próxima. Otras, aceptan obras de inferior calidad para ampliar la oferta de obras y su rango de precios. Es importante facilitar todos los datos posibles: historial de propiedad (si se conoce), datos técnicos, estado de conservación, certificados de autenticidad, valoraciones, inclusión o no de la obra en catálogos razonados, participación en exposiciones…
Si la casa está interesada en la obra probablemente querrán ver la obra directamente, por lo que solicitarán que lleves la obra personalmente a una de sus oficinas o bien sus expertos se desplazarán a tu domicilio.
4. Analiza las condiciones de venta
Una vez aceptada la obra por una o varias casas de subastas, te harán llegar un contrato con sus condiciones. Normalmente, la casa se queda con un porcentaje del precio final de venta (variable en función de cada casa y del tipo de obra y el beneficio que se espere obtener de la misma) y el vendedor con el resto. Casi siempre debe pagar también el seguro de traslado de la obra. Es importante dirigirnos a varias casas de subasta pues así podemos elegir aquella que nos ofrezca las condiciones de venta más favorables para nosotros.
5. ¡Suerte!
Los expertos de la casa de subasta realizarán una estimación del precio de venta, que será siempre un precio aproximado. La obra saldrá a la venta por un precio de salida bastante más bajo, usualmente la mitad del precio esperado. Debes tener claro que, si no se consiguen pujas más altas, este precio de salida, será el precio de remate, es decir, el precio final de la obra, por lo que debes estar seguro de aceptarlo.
Normalmente, las estimaciones están bien hechas y las obras suelen alcanzar el precio estimado o incluso superarlo. 
Por ejemplo, imaginemos que tenemos una obra estimada en 30.000 euros. El precio de salida sería 15.000 euros. Es posible que no se realicen más pujas y tengamos que conformarnos con estos 15.000 euros, aunque lo normal es que alcance los 30.000 o lo supere ligeramente.
También existen las excepciones, cuando la obra no recibe ninguna puja y se retira sin ser vendida o, en el lado opuesto, cuando se supera, muy por encima del precio estimado. 
Actualmente, la mayoría de las casas de subastas, ponen las obras no vendidas en subastas  en venta a través de sus tiendas (en catálogos o Internet), a un precio inferior al estimado pero superior al de salida. 
Y, en líneas generales, así es cómo funciona una subasta desde el punto de vista del vendedor de la obra. Lógicamente, la casuística es tan amplia como cada tipo de obra. 
Si te interesa tasar y vender tus obras de arte, puedes contactar con nosotros en Tasartia para solicitar nuestros servicios.Además de valorar tu obra, te indicaremos la mejor forma de comercializarla y, si es susceptible de venta en casas de subastas, podemos realizar las gestiones por ti. Estaremos encantados de facilitarte toda la información que necesites y ayudarte en todo el proceso.
Información proporcionada por el Blog de Ana Trigo (www.anatrigo.es)

Se expone la obra de arte más cara de la Historia

Los Tres estudios de Lucian Freud de Francis Bacon fue subastado por más de 100 millones de euros en noviembre.

El tríptico de Francis Bacon en honor a Lucian Freud (1969), que batió todos los récords de subasta cuando fue adquirido por 142, 4 millones de dólares (unos 106 millones de euros) en noviembre, será expuesto al público este sábado 21 de diciembre en el Museo de Arte de Portland (Oregón), según anunció la pinacoteca en un comunicado. La muestra durará hasta el 30 de marzo de 2014. Todavía se desconoce la identidad del comprador, que sigue siendo un misterio, aunque si se saben nuevos datos: es un hombre que vive en la costa Oeste de Estados Unidos y que no es, como se rumoreaba, el cofundador de Microsoft, Paul Allen.

Los tres estudios de Lucian Freud, obra que nunca antes se había sido subastado de forma conjunta, se vendió durante un evento organizado por la casa de subastas Christie en Nueva York; acto en el que se llegaron a alcanzar los 700 millones de dólares en ventas de obras de arte. Para sorpresa de los expertos, el tríptico de Bacon superó sin problemas a la hasta entonces obra más cara de la historia: El Grito de Edvard Munch (adquirido por 119, 9 millones de dólares). En ese momento, se supo que la Galería Acquavella lo había adquirido, pero no si lo hizo en nombre de un cliente privado.

“Cuando el coleccionista accedió a exponer la obra, entendimos que era una oportunidad única para que nuestros visitantes disfrutaran de Bacon”, explicó Brian Ferriso, director del museo en Oregón, en un comunicado. El tríptico de Bacon, pintor de origen irlandés, retrata a su amigo y rival, Lucian Freud -nieto del psicólogo Sigmund Freud- encaramado en una silla de madera en un marco de cristal sobre un fondo amarillo.

El conjunto de cuadros muestra tres distintas posiciones: desde el frente, desde la izquierda y desde la derecha. Ambos artistas se retrataron en muchas ocasiones durante los 50 años que se conocieron. “Bacon llegó a pintar 12 retratos de Freud. Pero este está considerado como el más emocional y mayor representación en pintura de su amistad”, continúa el texto del museo.

Durante el anuncio, las autoridades del museo añadieron que “la exhibición es posible gracias al apoyo de la Fundación de la Familia Paul Allen -cofundador de Microsoft e importante coleccionista de arte-“. Un portavoz de la fundación negó que Allen fuera el comprador del tríptico, explica The New York Times. “Hemos donado 180.000 dólares al museo para apoyar las exposiciones de arte contemporáneo que organicen”, añadieron las mismas fuentes. Según el mismo diario, el conservador del museo, Bruce Guenther, dijo que éste era de la costa Oeste de EE UU.

Los tres estudios de Lucian Freud fue mostrada por primera vez en Italia y después viajó al Grand Palais de Paris en los años 1971 y 1972, tras lo cual el cuadro fue dividido en tres piezas y vendido a tres colecciones privadas. “El tríptico desapareció durante 15 años antes de que un coleccionista italiano decidiera reunirlo en la década de los noventa. Ahora, nuestros visitantes tendrán el honor de disfrutarlo, antes de que vuelva de nuevo a manos privadas”, concluye el comunicado del museo.

Algunos medios estadounidenses critican que el museo de Portland se está aprovechando “de que este conjunto de cuadros sea la obra más cara de la historia y no organice la exhibición por razones artísticas”. El museo se defiende diciendo: “Estas acusaciones son falsas, sabemos perfectamente las razones que nos han llevado a exponer el tríptico. Este mensaje es muy negativo para todos aquellos que se preocupan profundamente por el arte”, informa Los Angeles Times.
Doble click sobre cualquier palabra para ver significado.

 Fuente: El País (CAROLINA GARCÍA | Washington) | Fecha: 19/12/2013 |

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Piezas únicas a subasta en el Teatro Real

Fuente: Teatro Real

El Teatro Real organiza el 26 de diciembre, por primera vez en su historia, una subasta pública con una selección de piezas únicas creadas en sus talleres (utilería, sastrería y caracterización), y utilizadas en las representaciones de óperas como Don GiovanniCarmenMacbeth o La Dolores. Vestidos, máscaras, imitaciones de automóviles, sillas o pelucas son sólo algunos de los cerca de 1000 artículos que se podrán adquirir con precios de salida que van desde los 10 €.

El público interesado podrá conocer todas las piezas que se subastan en la exposición que el Teatro ha organizado en todas las plantas del edificio o a través del catálogo on-line disponible en esta página web. El acceso a la exhibición será libre en horario de 10 a 15 horas el 1 de diciembre y todos los jueves del mismo mes (5, 12, 19 y 26 de diciembre), de 10 a 17 horas. Los espectadores de las funciones de L’elisir d’amore y el recital de José Manuel Zapata (Las noches del Real) podrán visitar la exposición desde dos horas antes de las representaciones.

Las pujas se podrán hacer de forma anticipada antes de las 17 horas del 26 de diciembre en la propia exposición del Teatro, en el teléfono 902 24  48 11, o por escrito con el formulario de solicitud de pujaEl día de la subasta, de acceso libre en la Sala principal, también se podrá pujar a mano alzada o, si la pieza de interés tiene un precio de salida superior a 200 €, por teléfono siempre que lo haya solicitado previamente con el formulario de puja telefónica.

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Un Van Gogh a subasta en Auctionata

The plain of La Crau
Van Gogh. 1888

Esta tarde, Auctionata, la casa de subastas alemana para la que, como sabéis trabajo como experta en Pintura Española, subasta este dibujo de Van Gogh, “The plain of La Crau” datado en 1888, durante los primeros meses de la estancia del artista en Arles. 
La procedencia es impecable, como se puede ver en la web, y el dibujo se encuentra en excelentes condiciones de conservación. Dadas las pocas obras Van Gogh en el mercado y la continua revalorización de sus obras, creo que es una gran inversión
El precio de salida se ha fijado en 180.000 euros y el estimado en 360.000 euros.
¿Alcanzará esta cifra? ¿La superará?
La respuesta, esta tarde, a las 18.00. Se puede seguir (y pujar) on line. 
Yo no me la pierdo 😉 
¡Feliz fin de semana!
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El libro más caro de la Historia

El próximo 26 de noviembre Sotheby’s sacará a la venta el que se espera que sea, probablemente, el libro más caro de la Historia, el famoso Bay Psalm Book. El precio estimado se ha calculado entre 15 y 30 millones de dólares. Hasta ahora, el libro más caro de la Historia es el no menos famoso Codex Leicester, manuscrito de Leonardo da Vinci y que Bill Gates adquirió en 1994 por 30 millones de dólares.
¿Y qué hace que sea tan especial? Pues que se trata del primer libro impreso en Norteamérica cuando aún no se había convertido en Estados Unidos, que sólo existen 11 ejemplares más en el mundo y que éste es el único que se está actualmente en el mercado pues los demás se encuentran en bibliotecas estatales que no tienen intención de vender semejante joya. The Bay Psalm Book fue impresa en Cambridge (Massachusetts) en 1640 por encargo de un grupo de nuevos colonos y realizada por Richard Mather, autor principal del texto y traductor del Libro de los Salmos del hebreo al inglés. Fue subastada en 1947 alcanzando el récord de subasta por una obra impresa.
 ¿Alcanzará el precio esperado? ¿Se convertirá en el libro más caro de la Historia desbancando al Codex Leicester?
¿Qué pensáis?
Recuerda que en Tasartia podemos ayudarte a conocer el valor de tus obras de arte y antigüedades y a venderlas en el mercado internacional. 
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Un millón de euros por el violín del Titanic


El violín del director de la orquesta del Titanic ha sido subastado alcanzando un precio de remate de 900.000 libras esterlinas, aproximadamente un millón de euros. 
Este precio no es de extrañar. Además de ser un trozo de historia, este violín es la prueba de una hermosa historia de amor que quedó dramática interrumpida. Y, por supuesto, es un testigo de los sueños, proyectos e ilusiones que se hundieron para siempre con el Titanic.
El violín que usó el director de la orquesta del Titanic, Wallace Hartley, para ayudar a tranquilizar a los pasajeros, mientras el enorme barco se hundía ha sido subastado por un millón de euros. El instrumento perteneció a Wallace Hartley, quien murió junto con otras 1.500 personas, cuando el barco naufragó en 1912. Fabricado en Alemania, que fue encontrado atado al cuerpo de Wallace después de que muriera en el siniestro, cuenta con todos los alicientes de un objeto de leyenda.
El organizador de la subasta asegura que el violín representa todo lo bueno de la naturaleza humana. La banda del Titanic tocó el himno Nearer, My God, To Thee para calmar los pasajeros que subían a los botes salvavidas, mientras el majestuoso Titanic se hundía bajo las aguas heladas, tras chocar con un iceberg.
El preciado violín cuenta con una inscripción en la parte posterior que revela que fue un regalo de su prometida Maria Robinson, con ocasión de la ceremonia de compromiso nupcial. El director de orquesta no se quiso separar del regalo que le había hecho su amada en 1910, cuando se comprometieron. La boda se iba a celebrar a su regreso.
El instrumento siempre se había dado por perdido, pero su hallazgo fortuito en el ático de una casa en 2006, fue recibido con alegría por los amantes de la historia del transatlántico Titanic en todo el mundo. Las pruebas posteriores realizadas al instrumento han demostrado que es auténtico.
La venta del violín se ha llevado a cabo en la puja organizada por la casa de subastas británica Henry Aldridge and Son, especializada en objetos de colección, y que ya ha sacado al mercado varios recuerdos del Titanic. A excepción de dos grandes grietas, causadas por la humedad, el instrumento y su estuche se encuentran en perfecto estado. La subastadora confiaba en que se adjudicara entre 235.000 euros y 350.000 euros, pero finalmente el precio de venta ha sido muy superior.
Fuente: El País
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A subasta el testamento de Napoleón

Imagen del testamento de Napoleón
A.J.GrosNapoleón en el puente de Arcole. 1798-1800
Óleo sobre lienzo, 134 x 104 cm


Durante sus días en Santa Helena, donde fue confinado tras su derrota, Napoleón redactó su última voluntad. Sabiendo que cualquier documento que saliera de su puño y letra sería inmediatamente confiscado, fue su primer oficial, Montholon, quien se encargó de su escritura, consiguiendo así que pasara inadvertido para los guardianes que lo custodiaban.

El próximo 6 de noviembre la casa de subastas francesa sacará este testamento perdido de una de las grandes figuras de nuestra historia. Su precio estimado: entre 108.000 y 162.000 dólares americanos. Personalmente me inclino a pensar que la cifra se superará con creces. 
Estaremos pendientes.

Encerrado en su exilio forzoso en Santa Helena, cuando veía acercarse la muerte, Napoleón ideó una estratagema para engañar a sus captores ingleses y hacer que llegara a Francia enseguida su testamento, una copia del cual se subastará ahora en París.
Ante la sospecha de que los ingleses secuestraran sus últimas voluntades, el emperador hizo que uno de sus fieles lugartenientes, el conde de Montholon, hiciera una copia de las mismas. Al no estar escrito por el propio Napoleón, el texto pasó inadvertido a los guardianes.
La casa de subastas Drouot pondrá a la venta el próximo 6 de noviembre dos de los documentos redactados por Montholon al dictado de Napoleón, considerados como piezas clave del “cuerpo testamentario” del emperador y que son los únicos que no están en manos de los Archivos Nacionales galos.
El precio estimado de los documentos es de entre US$ 108.000 y US$ 162.000.
“El testamento de Napoleón es amplio: lo escribió y lo fue ampliando a lo largo de sus últimos meses de vida. Estos dos documentos forman parte del mismo y son importantes para entender cómo la última voluntad de Napoleón llegó a Francia tras su muerte”, explicó el comisario de la venta, Christophe Castandet.
Como sospechaba Napoleón, los ingleses se llevaron el testamento original, guardado bajo llave en los archivos británicos. Pero en Francia se supo pronto su contenido gracias a las copias efectuadas por el lugarteniente del emperador. En particular, su voluntad de ser enterrado en suelo francés.
“Deseo que mis cenizas reposen en la ribera del Sena, en medio de ese pueblo francés al que tanto he amado”, redactó el emperador pocos días antes de su fallecimiento el 5 de mayo de 1821.
Los documentos subastados en noviembre tienen fecha del 16 de abril de ese año.
Napoleón estaba ya moribundo, apenas podía sostener la pluma y, postrado en su lecho, dictaba sus últimas voluntades a Montholon, el único que tenía permiso para compartir la habitación del emperador en su residencia de Longwood. 
Fuente: EFE
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Cómo valorar una obra de arte

¿Qué precio podría alcanzar un Leonardo que saliera al mercado?
Como profesional de la tasación de obras de arte y antigüedades no son pocas las veces que me han formulado esta pregunta. Normalmente va seguida de alguna exclamación de asombro sobre la cifra, en apariencia desorbitada, alcanzada por una obra determinada.
¿Cómo puede valer tantos de millones de euros un simple lienzo? ¿O una escultura? ¡O una simple acuarela! ¿De verdad está justificado ese precio?
Bien, la respuesta, en general es sí. No siempre, como intentaremos exponer en esta entrada, pero sí la mayoría de las veces. 
Comencemos por el principio, ¿qué criterios se tienen en cuenta para valorar una obra de arte? Como explico en mi libro “Cómo invertir en Arte con éxito” hay tres factores fundamentales que determinan el valor de una pieza, bien se trate de una obra de arte o una antigüedad: la obra en sí misma, el autor y el mercado.
En cuanto a la obra en sí misma debemos tener en cuenta sus características intrísecas según la naturaleza de la misma. En una pintura, por ejemplo, tendremos en cuenta su autenticidad, la autoría, la antigüedad, el estado de conservación, el tamaño, la importancia dentro de la obra de un artista, su relevancia en el mundo del arte, su historial de propietarios, si ha participado o no en exposiciones, si se encuentra incluida en catálogos razonados, si cuenta con alguna peculiaridad específica que pueda sumar o restar valor…y así un largo etc. de pequeños y no tan pequeños detalles que nos irán dando más información sobre la obra y sobre cómo va a encajar en el mercado.
El segundo factor, el artista, es igualmente importante. Si éste se conoce, debemos atender a su cotización en el mercado, el estado de su carrera (en el caso de artistas aún en activo), la extensión de su producción, su importancia dentro de un movimiento o grupo determinado, su relevancia dentro de la Historia del Arte y sobre todo, y muy importante, si sus obras tienden o no a revalorizarse con el tiempo, lo que supondrá que la inversión en su trabajo sea o no rentable, condicionando enormemente el precio.
El tercer factor, el mercado es igualmente importante. Aquí entra en juego una ley tan antigua como el comercio: oferta y demanda. A mayor demanda y menos oferta más alto será el precio. Es decir, si la obra de un artista es escasa y existe una gran demanda por ella, su precio será más alto. Es el caso de los grandes maestros. Por ejemplo, Leonardo. Existen actualmente muy pocas obras atribuidas al 100% al gran maestro del Renacimiento, prácticamente todas en los grandes museos del mundo. Los pocos propietarios que poseen un Da Vinci muy difícilmente van a desprenderse de él. Ahora bien, imaginemos que uno de ellos decide vender su preciada obra, sin duda la joya de su colección. ¿Qué pasaría? Inmediatamente el mundo del arte se movilizaría. Todos los grandes museos y coleccionistas pujarían por hacerse con él. A esto debemos sumar el hecho de que los grandes maestros son siempre una apuesta segura. Es muy difícil que una obra de estas características no se revalorice, es decir, el propietario que adquiera la obra, sabe con una seguridad cercana al 100% que su adquisición se revalorizará al cabo de unos años si algún día decide volver a sacarla al mercado. Luego nuestro Leonardo alcanzará una cifra récord.
No obstante, son muchos los criterios que pueden influir en el factor mercado. La moda es uno de ellos. ¿Existen modas en el mercado del arte? Por supuesto. Las obras de Vermeer por ejemplo, uno de los grandes maestros de la Historia de la Pintura, han tenido una fuerte revalorización durante el siglo XX y XXI. Sus escenas intimistas, el misticismo de sus interiores y la sutileza de su luz son definitivamente más del gusto de nuestros contemporáneos que de los amantes del arte del siglo XIX, que preferían, en general, a su compatriota, Rembrandt. 
Las burbujas creadas ex professo en el mercado son otra circunstancia que puede alterar el precio de una obra. A veces, para que la cotización de un artista determinado, no baje produciendo pérdidas a las galerías que lo representan y a inversores que han apostado por su obra, se “inflan” a posta los precios de sus trabajos. Se trata de una práctica poco ética, por supuesto, pero existe. Para profundizar un poco más sobre esta polémica técnica recomiendo el documental “La gran burbuja del arte contemporáneo” . Ahora bien, el mercado del arte, como todos los demás mercados y como la Historia nos ha enseñado una y otra vez, tiende a regularse por sí mismo. Luego es previsible que en algún momento determinado, estas “burbujas” estallen volviendo a su valor de mercado real, probablemente, mucho más bajo.
Luego, ¿es desorbitado el precio de un Leonardo, un Degas o un Van Gogh por el que se pagan cientos de millones de euros? Tras lo expuesto aquí, obviamente, no.
 Por tres sencillas razones:
– Se trata de obras muy escasas para las que existe una gran demanda por parte de coleccionistas, inversores, museos, etc.
– Tienen una gran relevancia dentro de la Historia del Arte, procedentes de grandes maestros que han determinado  el curso de la misma.
– La posibilidad de revalorización a medio plazo es elevadísima, rayana en la certeza, con lo que se trata de una inversión altamente rentable y segura. 
Tasar, poner precio a una obra de arte, no es fácil. Como hemos visto es necesario tener en cuenta muchos y diferentes factores y ponderar cada uno de ellos. Pero se trata de una actividad fascinante y necesaria porque si no sabemos el valor de lo que tenemos es difícil que sepamos apreciarlo.
¿Tienes alguna obra de arte o antigüedad que te gustaría valorar? En Tasartia podemos ayudarte. 

Información proporcionada por el Blog de Ana Trigo (www.anatrigo.es)
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