Cómo funciona una subasta de arte

Una pregunta que me hacen a menudo muchos clientes que quieren vender sus obras es cómo funciona una subasta de arte.

En realidad, es una pregunta muy genérica, ya que cada casa de subastas tiene su propia forma de trabajo y las condiciones, métodos y procedimientos pueden variar ampliamente de una a otra. No obstante, sí que hay una serie de pautas comunes a todas.

Imaginemos que tenemos una obra de arte que queremos vender y nos hemos planteado hacerlo a través de una subasta. ¿Qué pasos tendríamos que dar?

  1. Cuestiónate si es la opción más adecuada para tu tipo de obra.
No todas las obras son susceptibles de ser aceptadas por una casa de subastas. En general, sólo se aceptan obras de una alta calidad técnica y artística cuya venta compense a la casa de los gastos que se ocasionen.
Esto no implica que la obra necesariamente tenga que ser muy cara. Algunas casas aceptan obras de poco valor económico pero curiosas o poco comunes para poder ofrecer piezas desde cifras bajas y cubrir así un mayor intervalo de precios. Es una buena forma de atraer nuevos clientes y de diferenciarse.
Si nuestra obra no tiene ninguna de estas cualidades será mejor buscar otra forma de venta.
2. Dirígete a varias casas de subastas
Una vez tengamos claro que nuestra obra cumple con los requisitos, el siguiente paso es dirigirnos a diferentes casas de subastas donde nuestra pieza pueda encajar. Lo más indicado es hacerlo personalmente, pero actualmente el teléfono e Internet son excelentes aliadas para facilitar el proceso. Existe una amplia variedad de casas de subastas. Las cifras más altas se obtienen en las grandes casas internacionales: Chritie’s, Sotheby’s, Bonham’s, etc. No obstante, las casas locales, en determinados casos, son también una buena opción.
3. Facilita los datos de tu obra
Normalmente te pedirán que envíes fotografías de tu pieza y  que esperes algunos días a que sus expertos las analicen. Hay veces que rechazan obras espectaculares simplemente porque no se ajustan a su línea de trabajo o porque no le ven una salida clara en una subasta próxima. Otras, aceptan obras de inferior calidad para ampliar la oferta de obras y su rango de precios. Es importante facilitar todos los datos posibles: historial de propiedad (si se conoce), datos técnicos, estado de conservación, certificados de autenticidad, valoraciones, inclusión o no de la obra en catálogos razonados, participación en exposiciones…
Si la casa está interesada en la obra probablemente querrán ver la obra directamente, por lo que solicitarán que lleves la obra personalmente a una de sus oficinas o bien sus expertos se desplazarán a tu domicilio.
4. Analiza las condiciones de venta
Una vez aceptada la obra por una o varias casas de subastas, te harán llegar un contrato con sus condiciones. Normalmente, la casa se queda con un porcentaje del precio final de venta (variable en función de cada casa y del tipo de obra y el beneficio que se espere obtener de la misma) y el vendedor con el resto. Casi siempre debe pagar también el seguro de traslado de la obra. Es importante dirigirnos a varias casas de subasta pues así podemos elegir aquella que nos ofrezca las condiciones de venta más favorables para nosotros.
5. ¡Suerte!
Los expertos de la casa de subasta realizarán una estimación del precio de venta, que será siempre un precio aproximado. La obra saldrá a la venta por un precio de salida bastante más bajo, usualmente la mitad del precio esperado. Debes tener claro que, si no se consiguen pujas más altas, este precio de salida, será el precio de remate, es decir, el precio final de la obra, por lo que debes estar seguro de aceptarlo.
Normalmente, las estimaciones están bien hechas y las obras suelen alcanzar el precio estimado o incluso superarlo. 
Por ejemplo, imaginemos que tenemos una obra estimada en 30.000 euros. El precio de salida sería 15.000 euros. Es posible que no se realicen más pujas y tengamos que conformarnos con estos 15.000 euros, aunque lo normal es que alcance los 30.000 o lo supere ligeramente.
También existen las excepciones, cuando la obra no recibe ninguna puja y se retira sin ser vendida o, en el lado opuesto, cuando se supera, muy por encima del precio estimado. 
Actualmente, la mayoría de las casas de subastas, ponen las obras no vendidas en subastas  en venta a través de sus tiendas (en catálogos o Internet), a un precio inferior al estimado pero superior al de salida. 
Y, en líneas generales, así es cómo funciona una subasta desde el punto de vista del vendedor de la obra. Lógicamente, la casuística es tan amplia como cada tipo de obra. 
Si te interesa tasar y vender tus obras de arte, puedes contactar con nosotros en Tasartia para solicitar nuestros servicios.Además de valorar tu obra, te indicaremos la mejor forma de comercializarla y, si es susceptible de venta en casas de subastas, podemos realizar las gestiones por ti. Estaremos encantados de facilitarte toda la información que necesites y ayudarte en todo el proceso.
Información proporcionada por el Blog de Ana Trigo (www.anatrigo.es)

2 Comments

  • Recuerdo haber estado un par de veces en alguna subasta de arte cuando era una enana. Verás, a mi tío le encantaba el arte y, como tenía dinero, solía ir a las subastas para comprar pintura. Recuerdo qu emi padre siempre me decía que no levantara la mano ni jugando, no fuera a ser que me adjudicasen alguna pieza por error, así que me mantenía quietecita, sin omoverme, como una pequeña estatua.
    Un beso
  • Pues qué buen método para tener a los niños quietos y callados, jeje!! Tengo pendiente otra entrada sobre cómo funciona una subasta desde el punto de vista del comprador.

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