Howard Carter abre la Tumba de Tutankamon


Harry Burton
Howard Carter, Arthur Callender y un obrero egipcio abren la Tumba de Tutankamon. 1922
Fotografía

Después de varios años de búsqueda infructuosa allí estaba, tan sólo a unos escasos metros. Casi puedo sentir la emoción y la excitación del momento. La sublime sensación de triunfo que debió suponer para ellos el hallazgo de las salas donde, durante casi 3.000 años, el joven faraón había dormido un sueño de siglos.

Sobre este instante que Harry Burton, el fotógrafo de la excavación, inmortalizó para siempre Howard Carter escribiría en su diario:

«Quien pisa por primera vez uno de esos sitios sagrados, que no ha sido profanado en tres milenios, se siente poseído involuntariamente por el respeto o incluso por el miedo. Es casi como un sacrilegio el turbar esa paz tan duradera y romper ese silencio eterno. «

Al otro lado de la puerta, casi intacto, aguardaba uno de los tesoros más hermosos que el ser humano ha contemplado jamás.

¡Feliz fin de semana!

N. Bibliografía: Revista Clío, Nº92

Información proporcionada por el Blog de Ana Trigo (www.anatrigo.es)

8 Comments

  • Madame, que momentazo de la historia!
    Es como para volverse loco, vivir algo asi. Aunque no se vuelva a encontrar nada en toda la vida.
    Pero luego esta la parte de las maldiciones, y eso ya es un poco mas comprometido, jiji.

    Feliz fin de semana, madame

    Bisous
  • Pues sí, a mí también me hubiera gustado estar allí. Teniendo en cuenta que, excepto Lord Carnavon, todos llegaron a ser venerables ancianitos (incluyendo el médico que realizó la primera autopsia de la momia) lo de las maldiciones pasa a un plano muy secundario, ¿no creéis madame? Un besito!
  • Debe ser una experiencia única acercarse a un tesoro tan bien guardado como es la tumba de Tutankamón. Es inevitable sentir respecto después de permanecer 3 milenios de descanso absoluto!

    Besos y buen fin de semana!

    Caroline
  • Pues yo tambien me apunto!!!! Si me ves ahora mismo estoy levantando por encima de mi cabeza el dedo índice con expresión colegiala.

    Pero dado que yo soy en realidad una cobardica, seguro que entraría la última, por si acaso. jeje

    Besos, guapa
  • Caroline, la verdad es que tiene que ser una experiencia sobrecogedora. De esas que luego recuerdas perfectamente cada segundo. Un besito!
  • Carmen, nosotras nos quedaríamos para el final, como tú bien dices por si acaso, que para eso somos mujeres y eran los años 20 :) Pero entrar entraríamos :D
    Un besito!
  • Iñaki, gracias por el enlace. Lo he leído detenidamente y da mucho que pensar. Un saludo!

Leave a comment