Los 7 errores fatales que un artista nunca debería cometer

No todos los artistas los cometen pero sí muchos de ellos y, aunque  ni siquiera lo sospechan, estos pequeños errores suponen un grave boicot a sus propias ventas.
 ¿Y qué errores son estos? Aquí van los más comunes…
1. No poseer un estilo claramente definido
¿Si alguien ha visto previamente varias de tus obras sería capaz de atribuirte automáticamente una nueva obra que no hubiera visto antes? Si la respuesta es no significa muy probablemente que no posees un estilo propio y definido, lo que yo llamo signature style y eso es negativo. El mercado no premia la falta de originalidad ni la repetición pero sí el poseer una firma claramente identificable.
2.  Participar en ferias y galerías poco rentables
Para vender es necesario dar la obra a conocer y el camino clásico es la exposición. Algunas ferias y galeristas poco profesionales lo saben y se aprovechan de ello cobrando precios abusivos por participar en sus exposiciones. He visto muchos artistas pagar sumas desproporcionadas recibiendo muy poco a cambio. Antes de pagar un céntimo estudia detalladamente qué te ofrecen y sopesa si de verdad merece la pena. Averigua si se van a encargar de dar difusión a los artistas participantes y a través de qué foros, cuáles son las condiciones físicas en que se van a exponer las obras (espacio, luz, etc.) y cuál es el perfil del público asistente y si éste se corresponde o no con tu comprador potencial. 
3. Mostrar obras de poca calidad
Casi todos los artistas con los que he trabajado hasta hoy tienen una especial predilección por algunas obras determinadas. Como consecuencia las ponen en su sitio web o las añaden a su portfolio.  A veces son obras tempranas con poca calidad técnica, otras le ofrecieron mayor resistencia al ejecutarlas y el finalizarlas fue todo un reto aunque el resultado no fuera el mejor. El problema viene cuando esas obras tan queridas para él o ella no son precisamente las mejores, con lo que el nivel global del portfolio baja. Debes ser todo lo objetivo posible y al seleccionar las obras que te van a representar en el portfolio, dossier o en tu web. Sé exigente y elige sólo las mejores. Pide su opinión a alguien ajeno al proceso de creación y en quien puedas confiar.
4. Ser ilocalizables
A veces he intentado contactar con artistas a través de su blog o de su web y…¡NO lo he conseguido! ¡Ni siquiera un simple correo electrónico, nada! Si no se puede contactar con ellos…¿Cómo pretenden vender sus obras? Entiendo que no se habrán dado cuenta y que se trata de un mero despiste pero, por favor, si eres artista, asegúrate de que tus clientes potenciales tengan una forma fácil de contactar contigo. Si tienen que llevar a cabo todo un proceso de investigación solamente para preguntarte el precio de una obra, creéme, desistirán de la compra en escasos segundos.
5. No estar presentes en Internet
Es un requisito imprescindible para vender hoy en día, a pesar de que muchos artistas se resisten a ello. Si no estás en Internet sencillamente estás perdiendo ventas y consecuentemente dinero. Yo no me arriesgo a comprar una obra para mis clientes si no conozco nada del artista al que estoy comprando porque para estar segura de que la obra se va a revalorizar necesito  conocer su trayectoria (exposiciones y ferias en que ha participado, evolución de su trabajo, filosofía de su obra, críticas…) y aconsejo a mis lectores no comprar sin antes documentarse bien sobre la obra y su autor. 
6. Incidir en su falta de formación
Todos los artistas se han formado de alguna forma, si tu formación no es reglada no te culpes ni te avergüences de ello. Tampoco es necesario que lo  propagues a los cuatro vientos. En lugar de hacer hincapié en que no has estudiado Bellas Artes resalta tu formación autodidacta y todos los cursos, talleres, seminarios y conferencias a los que has asistido. Continúa aprendiendo porque la formación de un artista no finaliza nunca. De hecho ninguna formación debería finalizar nunca. Te recuerdo que tampoco Leonardo da Vinci fue a la Universidad y eso no impidió que fuera un genio.
7. Precio inadecuado
He visto auténticos bodrios ofrecidos a precio de oro y obras maravillosas a cifras irrisorias. En ambos casos el precio era inadecuado. En el primero porque nadie va a comprar una birria a un alto precio (es más, yo aconsejo no llevarse una birria a casa ni siquiera gratis) y en el segundo porque al vender por debajo del precio de mercado el artista pierde dinero e incluso clientes que descartan una obra por ser «demasiado barata» asociándola a una calidad insuficiente. 
Estos son algunos de los errores básicos muy frecuentes que he detectado a lo largo de estos años de trabajo. Todos tienen solución si se identifican y se trabaja en corregirlos.
¿Quieres que te ayude a difundir tu obra en Internet y aumentar tus ventas? 
Información proporcionada por el Blog de Ana Trigo (www.anatrigo.es)

2 Comments

  • Un post muy interesante, ana. Lo he enviado a algunos amigos por si les interesara. Un abrazo y feliz año.
  • Estoy de acuerdo; has dejado tema para reflexionar.

    Te deseo todo lo mejor para este año; y espero poder seguir disfrutando de la lectura de tus post.

    Un abrazo

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