Imagen de la pasada edición de ARCO

Hoy ha arrancado una nueva edición de la feria internacional de Arte Contemporáneo más famosa del país. Personalmente, no es una de mis ferias preferidas y no suelo recomendarla para coleccionistas que están dando sus primeros pasos o que no se desenvuelven con soltura en el mundo de la compra venta de Arte. ¿Por qué?

En primer lugar, participar en ARCO es muy caro. Eso hace que sólo vayan las galerías que pueden permitírselo, y que, para amortizar su presencia, lleven piezas muy comerciales o muy llamativas para que los medios se fijen en ellas. Se quedan fuera galerías con opciones más frescas y modernas, con artistas menos conocidos pero que, a medio/largo plazo pueden ser una excelente inversión.

En segundo lugar, como profesional, no me gusta la política de ARCO. No son claros con las cifras que se barajan, lo que hace que no podamos hacernos una idea exacta del volumen de negocio y, por lo tanto, tengamos que movernos en el terreno de la simple especulación. Tampoco es nada fácil acceder a la organización para conseguir entrevistas, contrastar datos, conseguir información de participantes, etc.

Y, para concluir, siempre van las mismas galerías y se ven las mismas caras, independientemente del trabajo que haga cada año el comité seleccionador. Hecho en falta una apuesta menos comercial, más comprometida con el Arte, más abierta al público en general y menos elitista. Eso no quiere decir que no obtengan beneficios, más bien, todo lo contrario. Si la política actual no funciona, quizás una buena estrategia sería cambiarla y ver si también lo hacen los números. Yo me inclino a pensar que sí.

De todas formas, si estás interesado en comprar en ARCO, aquí van unas cuantas recomendaciones para evitar males mayores.

1. Nunca compres en la primera visita.  Si has visto una pieza que te haya gustado no compres sobre la marcha. Espera a una segunda visita o solicita los datos de contacto para comprar fuera de la feria. Ten en cuenta que la segunda vez que veas la obra ésta puede haber perdido parte del encanto que le atribuiste la primera vez. Créeme, pasa muy a menudo.

2. Compara. Mira diferentes galerías, compara precios, investiga la trayectoria de los artistas y los precios. Hacer los deberes te librará de una mala decisión.

3. Confía en tu instinto. Compra siempre obras que te gusten especialmente, que te «hablen», que te transmitan emociones. No importa lo que te diga el galerista o su asistente, tu criterio debe ser el único que cuente ya que sólo tú pagarás la factura.

4. Exige la documentación de la obra. En principio, en una feria del nivel de ARCO, esta recomendación debería ser innecesaria pero, por si acaso, recuerda que tienes derecho a una factura detallada y al DOCUMENTO DE AUTENTICIDAD de la obra. Ambos documentos serán imprescindibles más adelante.

 Algunos profesionales del mercado del arte ofrecemos entre nuestros servicios un acompañamiento guiado a las ferias de arte a nuestros clientes habituales. Los precios no son demasiado altos y te ahorrarán el dinero tirado en una mala inversión. Asegúrate de que se trate de un profesional independiente que verdaderamente se preocupe de tu cartera, por lo que es interesante que previamente se haya establecido una relación de confianza entre ambos. En Tasartia ofrecemos este servicio, entre otros.

Y, por último, estos días en Madrid se celebran otras muchas ferias de arte con propuestas muy diferentes y precios muy variados. Desde aquí, te animo a darles también una oportunidad. Al final, tu opinión como cliente, es la única que cuenta.

Información proporcionada por el Blog de Ana Trigo (www.anatrigo.es)

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