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Vender obras de Arte y Antigüedades
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ATENCIÓN: OPINIONES CATAWIKI ACTUALIZACIÓN IMPORTANTE: A raíz de las opiniones publicadas en los comentarios sobre el portal de subastas Catawiki, me gustaría aclarar que esta entrada no era para hablar sobre Catawiki en concreto, sino sobre plataformas intermediarias en general.

No obstante, el hecho de que todas las opiniones negativas recibidas sean sobre Catawiki no deja de ser altamente significativo.

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Anteriormente en el blog hemos visto por qué no es conveniente vender obras de arte en Internet. En esta nueva entrada vamos a posicionarnos del lado del comprador y vamos a analizar por qué tampoco es una buena idea adquirir este tipo de piezas online.

Aclararemos en primer lugar que nos referimos únicamente a la compra a través de plataformas intermediarias, en ningún caso a las casas de subastas tradicionales, galerías o artistas que venden directamente a través de su propio canal online.

Veamos estas razones una a una.

1. No sabes lo que estás comprando

Tan simple como eso. Nada te garantiza que la obra, antigüedad o joya que estás viendo en la foto y por la que vas a pagar una bonita cantidad de dinero sea lo que vas a recibir. Una incidencia frecuente en este tipo de plataformas es que el objeto enviado no se corresponde con la descripción ni con las fotografías, de forma que el comprador se lleva una gran decepción cuando lo recibe en casa.

Por ejemplo, a menudo se describen como «litografías» obras que son meros «off – sets» y se ofrecen a cientos de euros como originales reproducciones que no soportarían un sencillo examen con lupa.

2. No puedes desistir de la compra

Enlazando con el motivo anterior, si estás descontento con la compra, tendrás que conformarte con ella. En realidad, esto no debería ser así, ya que existe una directriz europea que se aplica en todos los Estados miembros de la Unión Europea y que en España se concretó en la Ley 34/2002, de 11 de julio, de servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio electrónico. Dicha directiva establece claramente que el comprador dispone de 14 días naturales para desistir de una compra realizada a través de Internet a contar desde que recibe el objeto, sin necesidad de alegar motivo alguno.

Sin embargo, dicha directiva no menciona expresamente a las plataformas intermediarias online, de forma que estas empresas se aprovechan de este vacío legal para incumplir esta exigencia impunemente. Así que si quieres devolver el objeto, te «invitarán» a que contactes con el vendedor y llegues a un acuerdo con él.

Ahora bien, el vendedor sólo está obligado a aceptar la devolución si está registrado en la plataforma como vendedor profesional (otra cosa es que lo haga). Si es un vendedor particular podrá negarse abiertamente sin incumplir ninguna ley.

La experiencia me ha enseñado que una vez que el vendedor ha recibido su dinero y la plataforma sus comisiones (tanto la del vendedor como la del comprador), las quejas del comprador final son, sencillamente, ignoradas.

Te resta, eso sí, el derecho a pataleta y a valorar negativamente al vendedor, pero te quedas con el objeto que has comprado, aunque no sea lo que te decían que era. Y sin tu dinero.

De todas formas, si éste es tu caso y te apetece no quedarte con los brazos cruzados ante tal injusticia, aquí tienes los pasos a seguir para interponer una denuncia. 

Si lo que has comprado es una falsificación, el vendedor puede estar incurriendo en un posible delito de estafa y en tal caso, se abre la vía penal.

Pero, ¿realmente quieres arriesgarte a pasar por todo esto?

3. No tienes ninguna garantía de autenticidad, antigüedad ni procedencia

Mientras que en los canales tradicionales, cuentas con la garantía del profesional que arriesga su prestigio y su nombre en cada venta (y que está obligado a aceptar devoluciones), en estas plataformas compras a ciegas, basándote en las meras descripciones del propio vendedor.

Incluso en las plataformas que dicen contar con expertos, no todos ellos poseen el conocimiento y experiencia necesarios para poder valorar, datar o, simplemente, detectar una falsificación a través de fotografías.

La procedencia es un asunto especialmente peliagudo con importantes implicaciones legales. Como compradores, debemos exigir todas las garantías de que la obra tiene una procedencia legítima y no ha sido obtenida ilegalmente. De otra forma, podemos acarrearnos no pocos problemas en el futuro.

Sé especialmente exigente con: piezas arqueológicas (certificado de procedencia de origen y licencias de exportación expedidas por el país de origen), joyas (las piedras preciosas deberían ir acompañadas de un certificado gemológico expedido por un laboratorio de reconocido prestigio y precintadas en una bolsa de dicho laboratorio. Aunque esto rara vez se cumple) y obras de artistas con numerosas falsificaciones en el mercado como Warhol, Keith Haring, Miró o Chagall, por nombrar algunos.

4. Cuidado con los «costes ocultos»

Para atraer al mayor número de compradores posibles, estas plataformas fuerzan al vendedor a vender por debajo de los precios de mercado (como comentábamos en esta otra entrada). Así que cuando visitas estas webs verás precios muy atractivos que te incitarán a comprar. Ahora bien, antes de hacerlo, asegúrate de que conoces todos los gastos que deberás sumar al precio del objeto. Estos gastos son variables según cada plataforma, pero he aquí los más comunes:

  1. Comisión del comprador. Suele estar entre un 4% y un 10%.
  2. Costes de transporte.
  3. Impuestos.
  4. Aduanas. Si el vendedor está fuera de la UE es posible que haya que tengas que pagar también las tasas de aduanas (esto depende del país de origen de la venta).

Teniendo todos estos costes adicionales en cuenta, vuelve a sopesar si el objeto que has visto es realmente tan «barato» como te había parecido anteriormente. Suma, además, el riesgo que implica que se trate de una falsificación, un objeto de procedencia ilegal o que se destroce durante el transporte.

5. Adiós, dinero

Además de todos los riesgos que asumes, tienes que pagar  por adelantado un objeto que aún no has visto y de cuya autenticidad y calidad no tienes ninguna garantía. Este único motivo es para mí un  «no – go» insalvable. Todas las compras por Internet se pagan por adelantado, pero siempre tienes la confianza en que si el objeto adquirido no te interesa, tienes 14 días para devolverlo, sin más. Aquí, sin embargo, estás entregando tu dinero a cambio de una promesa indefinida y lo estás haciendo bajo un horizonte lleno de nubarrones…

Conclusión

Estas plataformas son excelentes para descubrir profesionales con quienes puedes contactar directamente, contando así con todas las garantías que te ofrecen y sin tener que pagar comisiones adicionales. Muchos, además, tienen su propia tienda online, como es el caso de la mayoría de las casas de subastas.

Pero pagar el mismo precio final que puedes conseguir en cualquier galería, tienda de antigüedades o casa de subastas tradicional, a cambio de ningún servicio adicional real  no es, a todas luces, una opción inteligente.

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ACTUALIZACIÓN IMPORTANTE: A raíz de las opiniones publicadas en los comentarios sobre el portal de subastas Catawiki, me gustaría aclarar que esta entrada no era para hablar sobre Catawiki en concreto, sino sobre plataformas intermediarias en general.

No obstante, el hecho de que todas las opiniones negativas recibidas sean sobre Catawiki no deja de ser altamente significativo.

¿Tienes dudas sobre si comprar una obra de arte o antigüedad? Una pieza concreta te llama la atención, pero no sabes si es auténtica o si te están pidiendo demasiado por ella. No eres el único. Esta consulta es una de las más frecuentes que recibimos en Tasartia, de hecho muchos clientes contactan con nosotros por primera vez para que les orientemos sobre si comprar o no una pieza concreta.

A continuación, vamos a darte unas sencillas claves para ayudarte a tomar una decisión de la que no tengas que arrepentirte en un futuro:

1. Investiga a qué precios se venden obras similares

Si la obra pertenece a un autor conocido esta tarea es relativamente sencilla si sabes qué buscar. Bastará con que investigues en Internet precios de venta del artista en cuestión y compares con lo que te ofrecen. Ten en cuenta el formato, la época, el tamaño y la procedencia y las diferencias entre el mercado primario y el secundario.

Si es anónima, será más complicado y tendrás que atender a otros datos importantes como la autenticidad, la antigüedad, la calidad técnica, la belleza estética, la demanda actual de ese tipo de obras en el mercado, si la obra ha sido autentificada por algún experto y si existen certificados sobre la misma.

La verdad es que en el 99,9% de los casos que nos han consultado, los precios que se reclamaban eran realmente abusivos. En Tasartia les hemos informado de cuál sería el precio justo dentro de un margen razonable y el por qué del mismo para que de esta forma pudieran negociar en los casos en que estuvieran interesados en continuar con la compra de la pieza.

2.  Insiste en la procedencia de la obra

La mayoría de las veces en que nuestros clientes nos preguntan sobre si comprar una obra de arte, nos encontramos con que los vendedores no les han facilitado información sobre su procedencia, es decir, dónde y cuándo fue adquirida la obra. Cuando les decimos que vuelvan al comprador y les pregunten, éstos, casi siempre, les ponen todo tipo de excusas posibles para no responderles.

Si la obra es auténtica y ha sido adquirida legalmente (algo indispensable si más adelante quieres venderla), el vendedor estará encantado de proporcionarte todo su historial porque eso aumenta el valor de la pieza. Si te responde con evasivas o quiere hacerte creer que no te puede contar todo porque es confidencial (esto suele venir unido a que la pieza procede de una familia noble muy conocida, pero arruinada, uno de los argumentos más utilizados por embaucadores del arte), sal huyendo.

3. Analiza el contexto de la oferta

Hace un par de semanas un cliente nos contactó con una cabeza de Budah tailandesa del período Koitai. Se la ofrecían por «sólo» 100.000 euros y le proporcionaban información de obras similares vendidas en las grandes casas de subastas internacionales por…¡3 millones de euros! Toda una ganga, vamos. Aunque la pieza era interesante, no tenía nada que ver con las rematadas en esos precios. Ni la antigüedad, ni el estilo ni la procedencia eran ni siquiera comparables. De hecho, la valoración real de mercado de la escultura que le ofrecían estaba entre 2.000 y 3.000 euros, siendo una cantidad baja para que esas grandes casas de subastas ni siquiera la admitieran ya que tienen un mínimo de valoración por debajo del cual no aceptan piezas. ¡Y le pedían 100.000 euros!

Si te ofrecen algo así, lo primero es preguntarle a los vendedores por qué no la ofrecen ellos a las casas de subastas y la venden directamente. No tiene ningún sentido que si ellos pueden conseguir un beneficio de 3 millones de euros te la quieran vender a ti por «sólo» 100.000 euros. Claro que la cosa cambia si el valor real es de 3.000 euros.

Ahora bien, ten en cuenta que para justificar esto el vendedor tendrá montada una bonita historia que justificará perfectamente por qué él o ella no puede venderla directamente y se ve «obligado» a «malvender» semejante tesoro. Según la pericia del vendedor esta historia será más o menos creíble; y de hecho, la mayoría de las veces será muy, muy creíble, ya que te puedo asegurar que los clientes que nos consultan no son precisamente poco inteligentes y si han logrado sembrarles la sombra de la duda en una operación así es porque saben cómo convencerles.

Nuestra experiencia nos ha enseñado que si les planteas tus dudas, seguramente te darán un ultimátum: «O compras en dos días este super chollo que te ofrecemos como un favor o se lo venderemos a otro comprador que, además, quiere pagar mucho más que tú».

Ante la más mínima duda siempre pide más información y no te dejes presionar. Invertir en una obra de arte requiere tiempo y seguridad, algo que todos los profesionales y coleccionistas experimentados damos por sentado.

4. Cuidado con las compras de arte y antigüedades en Internet

A veces, en las casas de subastas y plataformas online pueden ofrecer obras de arte y antigüedades a un precio realmente tentador. No obstante, es importante no dejarnos llevar por nuestros impulsos y analizar fríamente si realmente merece la pena pujar por la obra que nos interesa o es mejor dejarla pasar.

En primer lugar, ten en cuenta que al precio de puja ganador debes añadir la comisión de la casa más los gastos de transporte, por lo que es posible que te lleves una desagradable sorpresa final. Valora todos estos gastos, así como otros posibles costes ocultos, antes de darle al botón de pujar.

La mayoría de las casas de subastas y plataformas online trabajan exclusivamente con fotografías, lo que imposibilita al experto, en los casos en que hay alguno, poder inspeccionar la obra personalmente. He trabajado durante años en dos conocidas casas de subastas internacionales y sé que, aunque a veces la intención es la mejor, los expertos no siempre pueden autentificar una pieza a través de fotografías. Datos como la antigüedad de un lienzo o madera, la textura del óleo o de una porcelana o el estado de conservación de bastidores o de la pigmentación son altamente difíciles de apreciar, incluso con fotografías profesionales.

Por otra parte, existe la posibilidad de que la obra te llegue a casa dañada, así que antes de comprar verifica que realmente existe un seguro «clavo a clavo» y que éste te va a cubrir los daños, o que en su defecto, el vendedor se va a hacer responsable.

Pero sobre todo, pregúntate qué ocurre si se produce alguna incidencia, como que el vendedor te ha enviado una obra que no es la de la fotografía, que el estado de conservación es peor que el que aparecía en la web, que al examinarla en casa personalmente ves que no es auténtica, etc…. la casuística en estos casos es casi interminable y, desafortunadamente, muy frecuente. Así que, siempre, antes de pujar infórmate muy bien sobre si la plataforma va a solucionar estos problemas o si, una vez cobrada su comisión, se va a lavar las manos.

Si estás sopesando la compra de alguna obra de arte ten en cuenta estas pautas para tomar una decisión. Si tienes más preguntas, puedes contactar con nosotros. Realizamos consultoría personalizada sobre recomendaciones de compra, especificando el precio máximo que deberías pagar y despejando todas tus dudas sobre la autenticidad y antigüedad de la obra,  de forma que podemos ahorrarte mucho tiempo…¡y dinero!

¡Esperamos tu consulta en este correo: info@tasartia.com!